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En el desierto de Baja California Sur viven especies que pasan casi todo el tiempo bajo la arena, entre las rocas o escondidas durante el día. Por eso, aunque comparten territorio con miles de personas, muy pocos las han visto.
¿Cuáles son los animales del desierto de Baja California Sur que pocos conocen?
Algunos de los animales más difíciles de ver en el desierto sudcaliforniano son reptiles y anfibios que salen solo de noche o después de las lluvias. Estos son cinco de ellos:
Sapo de espuelas (Scaphiopus couchii)
Mide entre 5 y 9 centímetros y tiene en las patas traseras una especie de “espuela” dura que usa como pala para enterrarse en la arena.
Pasa la mayor parte del año bajo tierra, hasta ocho o diez meses, en un estado parecido a la hibernación, para no deshidratarse.
Solo sale con las lluvias de verano. Se reproduce en charcos temporales, y sus renacuajos se convierten en sapos en muy pocos días, antes de que el agua se evapore. Es uno de los desarrollos más rápidos entre los anfibios.
Su piel produce una sustancia que irrita los ojos y la nariz de quien lo toca.
Boa del desierto o boa rosada (Lichanura trivirgata)
Es una boa pequeña, de 60 centímetros a un metro, con tres franjas a lo largo del cuerpo.
No tiene veneno: atrapa a sus presas, sobre todo roedores y aves pequeñas, enrollándose alrededor de ellas.
Es de movimientos lentos, sale al anochecer y, cuando se siente amenazada, se enrolla en forma de bola y esconde la cabeza.
A diferencia de otras serpientes, no pone huevos: las crías nacen vivas.
Está incluida en la norma mexicana de especies en riesgo (NOM-059).
Culebra ciega (Rena humilis)
Mide entre 18 y 35 centímetros y es tan delgada que se confunde con una lombriz.
Sus ojos son apenas dos puntos oscuros cubiertos por escamas: solo distingue la luz de la oscuridad.
Se alimenta de larvas y huevos de hormigas y termitas. Sigue los rastros químicos que dejan las hormigas para llegar a sus nidos y libera una sustancia que evita que la ataquen.
Vive bajo tierra o entre hojarasca y rocas, y sale sobre todo de noche o después de las lluvias.
Geco de bandas (Coleonyx variegatus)
Es una lagartija de 10 a 15 centímetros, con piel casi transparente y bandas de color café o amarillo.
A diferencia de la mayoría de los gecos, tiene párpados y puede parpadear.
Es nocturno y se esconde de día bajo piedras.
Guarda grasa en la cola como reserva de energía. Si un depredador la atrapa, puede soltarla y después le vuelve a crecer.
Cuando se siente amenazado, puede emitir un chillido.
Murciélago pescador (Myotis vivesi)
Vive en las islas del Golfo de California y en algunas costas de la península. Es endémico de esta región, es decir, no existe en ningún otro lugar del mundo.
Es de los pocos murciélagos que se alimentan de peces y crustáceos. Vuela de noche sobre el mar y los atrapa con sus patas, que son grandes y tienen garras afiladas.
Es el murciélago más grande de su género en América, con alas que miden alrededor de 40 centímetros de punta a punta.
Puede alejarse varios kilómetros mar adentro para buscar alimento, y se refugia de día entre rocas y grietas de las islas.
Está considerado en riesgo, y una de sus principales amenazas son los gatos y ratas que el ser humano llevó a las islas.
En el desierto de Baja California Sur viven especies que pasan casi todo el tiempo bajo la arena, entre las rocas o escondidas durante el día. Por eso, aunque comparten territorio con miles de personas, muy pocos las han visto.
¿Están en riesgo estos animales del desierto de Baja California Sur?
Tres de los cinco animales están incluidos en la NOM-059-SEMARNAT-2010, la norma mexicana que enlista a las especies de flora y fauna en riesgo, de acuerdo con los listados de la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (Conanp) para la península de Baja California.
La norma tiene tres categorías principales: “en peligro de extinción”, “amenazada” y “sujeta a protección especial”. Que una especie esté en esta lista significa que no se puede capturar, vender ni tener como mascota sin un permiso especial.
Esta es la situación de cada uno:
Murciélago pescador: en peligro de extinción
Es el único de los cinco que está en la categoría más alta de la norma, que se aplica a especies cuyas poblaciones han disminuido tanto que corren el riesgo de desaparecer.
Como solo vive en las islas y costas del Golfo de California, cualquier cambio en ese territorio afecta a toda la especie. Una de sus principales amenazas son los gatos y las ratas que el ser humano llevó a las islas, que se alimentan de los murciélagos y de sus crías.
También le afecta que las personas entren a las zonas rocosas donde descansa durante el día, porque eso puede hacer que abandone sus refugios.
Foto: https://enciclovida.mx
Boa del desierto: amenazada
Está en la categoría de especie amenazada, que se aplica a las que podrían llegar a estar en peligro de desaparecer si no se atienden los factores que afectan a sus poblaciones.
Una de sus amenazas es la captura para venderla como mascota, porque es una serpiente pequeña, sin veneno y de movimientos lentos. Otra es que muchas personas la matan al confundirla con una serpiente venenosa.
Como sale al anochecer y cruza caminos para buscar alimento, también es común que muera atropellada en carreteras y terracerías.
Geco de bandas: sujeta a protección especial
Esta categoría se aplica a especies que pueden llegar a estar amenazadas, por lo que se busca proteger sus poblaciones antes de que disminuyan.
El geco de bandas depende de piedras, troncos y grietas para esconderse durante el día. Cuando esas zonas se limpian para construir casas o caminos, pierde sus refugios.
Los gatos domésticos y ferales también lo cazan, sobre todo en zonas cercanas a las colonias, donde los gecos salen de noche a buscar insectos.
Foto: https://enciclovida.mx
Culebra ciega: sin categoría de riesgo
No aparece en los listados de especies en riesgo de las áreas protegidas de la península. Aun así, enfrenta algunos problemas por la presencia humana.
El principal es que muchas personas la matan al encontrarla en patios o jardines, porque la confunden con una serpiente peligrosa o con una plaga. En realidad, no tiene veneno y ayuda a controlar las poblaciones de hormigas y termitas.
También le afecta la pérdida de suelo natural, porque vive bajo tierra y entre la hojarasca.
Foto: https://enciclovida.mx
Sapo de espuelas: sin categoría de riesgo
Tampoco aparece en los listados de especies en riesgo de las áreas protegidas de la península. Sin embargo, su ciclo de vida depende de que se formen charcos después de las lluvias.
Cuando los terrenos donde se acumula el agua se rellenan o pavimentan, el sapo pierde los sitios donde se reproduce.
Además, como sale en grupo durante las noches de lluvia, muchos ejemplares mueren atropellados al cruzar calles y carreteras.
Foto: https://enciclovida.mx
Si alguien encuentra alguno de ellos en su casa o en el camino, lo recomendable es no tocarlo ni matarlo, sino dejar que se aleje por su cuenta.
Si el animal está herido o dentro de una vivienda, se puede reportar a la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) o a algún grupo de rescate de fauna silvestre de la zona.
¿Por qué hay especies que solo viven en la península de Baja California?
La mayor parte de Baja California Sur forma parte del Desierto Sonorense, uno de los desiertos más grandes de Norteamérica, que se extiende también por Sonora, Baja California y el suroeste de Estados Unidos.
En el norte del estado se encuentra el Desierto de El Vizcaíno, una de las zonas más secas del país. Ahí está la Reserva de la Biosfera El Vizcaíno, creada en 1988 en el municipio de Mulegé, que es una de las áreas naturales protegidas más grandes de México.
En BCS llueve poco durante el año, y la mayoría de las lluvias llegan en verano y otoño, con los ciclones tropicales. Por eso muchas especies del desierto se adaptaron para pasar meses sin agua.
Algunas de esas adaptaciones son las que hacen que estos animales sean difíciles de ver:
Salir solo de noche, cuando baja la temperatura.
Vivir bajo la arena o entre rocas durante el día.
Pasar meses enterrados y salir solo cuando llueve.
Obtener el agua de los alimentos que consumen.
Otra característica de la península es su aislamiento. Al estar rodeada por el océano Pacífico y el Golfo de California, muchas especies evolucionaron de forma distinta a las del resto del país.
Por esa razón, en Baja California Sur hay especies endémicas, es decir, que solo viven en la península o en sus islas, como el ajolotito de dos patas.
Además del desierto, el estado tiene zonas de montaña como la Sierra de la Laguna y la Sierra de la Giganta, donde la temperatura y la vegetación cambian, y donde también viven especies propias de la región.
Después de las lluvias, algunos de estos animales, como el sapo de espuelas y la culebra ciega, salen de sus refugios, por lo que es más común encontrarlos en caminos y patios.