¿El pan dulce ya es un lujo en CDMX? El aumento de precios abre el debate sobre la gentrificación
El precio del pan dulce en la Ciudad de México se ha convertido en parte del debate sobre la gentrificación y la transformación de los comercios tradicionales
En establecimientos especializados de la CDMX una concha de pan puede costar hasta más de 50 pesos, mientras en locales tradicionales el precio no rebasa los 10 pesos.| Foto: Canva
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Comprar una concha, un bolillo o una pieza de pan dulce es una costumbre cotidiana para miles de habitantes de la Ciudad de México; sin embargo, la diferencia de precios entre las panaderías tradicionales y los establecimientos de especialidad ha abierto una discusión sobre el acceso a los alimentos, los cambios en los barrios y la gentrificación.
¿Cuánto cuesta el pan dulce en CDMX y por qué hay tanta diferencia?
El pan dulce forma parte de los hábitos alimenticios y de la identidad gastronómica de México. Una concha, una dona o una mantecada suelen acompañar el desayuno o la merienda, mientras que el bolillo y la telera son productos habituales en la alimentación cotidiana.
El precio de estos alimentos puede variar considerablemente dependiendo del establecimiento, los ingredientes, el proceso de elaboración y la ubicación.
En un artículo publicado el 18 de diciembre de 2025, Revista Central expuso las diferencias entre las panaderías tradicionales y los negocios especializados.
La publicación señala que, en panaderías de barrio, algunas piezas de pan pueden encontrarse por alrededor de nueve pesos, mientras que en establecimientos de lujo el costo puede alcanzar los 60 pesos por pieza.
La diferencia no se limita al producto: también intervienen factores como el costo de los ingredientes, la presentación, la ubicación del negocio, la experiencia que ofrece al cliente y los gastos de operación.
¿La gentrificación está cambiando las panaderías tradicionales?
La discusión sobre el precio del pan también se relaciona con las transformaciones comerciales de colonias como Roma Norte, Condesa y Juárez, donde han aumentado los establecimientos gastronómicos dirigidos a consumidores dispuestos a pagar más por productos artesanales, presentaciones especiales y experiencias de consumo.
En su artículo El pan y la gentrificación, publicado en diciembre de 2025, Efraín Delgadillo plantea una crítica a la forma en que ciertos modelos de consumo pueden contribuir a transformar los barrios.
El autor sostiene que la llegada de comercios orientados a públicos con mayor poder adquisitivo puede acompañarse de precios elevados, incrementos en las rentas y desplazamiento de habitantes y negocios tradicionales.
El texto también retoma la controversia alrededor de Richard Hart, panadero británico que abrió Green Rhino en Roma Norte y generó críticas por sus declaraciones sobre el trigo y la cultura del pan en México. El episodio puso en discusión no solamente los precios, sino también el reconocimiento de las tradiciones gastronómicas mexicanas.
Así, aunque los precios elevados pueden formar parte de las transformaciones visibles de una colonia, no basta con la apertura de una panadería para afirmar que existe gentrificación.
El pan como tradición, identidad y acceso a los alimentos
Más allá de las diferencias de precio, las panaderías tradicionales cumplen una función social en muchas colonias de la capital. Son negocios familiares que, además de ofrecer alimentos, forman parte de las rutinas de sus clientes y de la identidad de los barrios.
Revista Central documenta cómo algunos panaderos han observado cambios en los hábitos de consumo, con clientes que compran menos piezas que antes debido a las dificultades económicas y a las modificaciones en la demanda.
La situación plantea un reto para los pequeños negocios: mantener la calidad de sus productos, cubrir gastos como harina, mantequilla, gas y salarios, y ofrecer precios que sus clientes puedan pagar.