¿Hay fantasmas en Lecumberri? Los relatos sobrenaturales que rodean a la antigua cárcel de CDMX
Estas son las leyendas urbanas y relatos paranormales del Palacio Negro de Lecumberri
Tras funcionar durante 76 años como prisión, el inmueble quedó ligado a relatos de apariciones, lamentos y ruidos inexplicables.| Foto: Instagram @FEARTHEBEARD_DME | Canva
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Palacio Negro de Lecumberri: de prisión temida a escenario de leyendas
El Palacio Negro de Lecumberri es uno de los inmuebles más reconocidos de la historia penitenciaria de México. Inaugurado como prisión en 1900, funcionó durante décadas como un centro de reclusión que albergó a miles de personas y que quedó asociado con historias de violencia, sufrimiento y condiciones difíciles para los internos.
La cárcel cerró sus puertas en 1976 y, posteriormente, el edificio fue destinado a albergar el Archivo General de la Nación. Sin embargo, su transformación en un espacio dedicado a la conservación documental no borró las historias que surgieron durante su etapa como penal.
Estado de los pasillos de la prisión de Lecumberri. | Foto: Gobierno de México
Con el paso de los años, los relatos transmitidos entre trabajadores, visitantes y habitantes de la zona alimentaron la fama sobrenatural del inmueble. Se habla de sombras que aparecen en los pasillos, voces que parecen provenir de espacios vacíos y ruidos que algunos relacionan con la presencia de antiguos reclusos.
Incluso de acuerdo con Excélsior se pídió que se demoliera el inmueble por las "malas vibras" que el edificio conservaba.
El fantasma de Jacinto y la leyenda del Charro Negro
Entre las historias más difundidas sobre el Palacio Negro destaca la del fantasma de Jacinto, un supuesto recluso de la década de 1940 que habría pasado sus últimos años esperando la visita de su esposa, Amelia.
De acuerdo con la leyenda, Jacinto aguardaba cada viernes la llegada de su pareja, pero ella dejó de visitarlo y nunca regresó. El hombre habría muerto sin volver a verla, por lo que su historia quedó vinculada con la tristeza, el abandono y la espera interminable.
Cierre de Lecumberri también conocido como el Palacio Negro. | Foto: Gobierno de México
Según el relato popular, trabajadores del turno nocturno del Archivo General de la Nación aseguran haberse encontrado con una figura masculina en los pasillos o cerca de la recepción.
Otra figura que aparece en los relatos es el llamado Charro Negro, un espectro descrito como un hombre vestido con un elegante traje de charro de gala que camina por los corredores oscuros del inmueble.
La leyenda cuenta que su presencia estaría acompañada de lamentos y gritos que rompen el silencio del edificio. Dentro del imaginario popular, estos sonidos se interpretan como una manifestación del sufrimiento que habría marcado la historia de la antigua prisión.
Pasos, cadenas y voces: los supuestos sonidos paranormales de Lecumberri
Además de las apariciones, otra parte de las leyendas de Lecumberri está relacionada con los sonidos que se escuchan dentro del edificio, sobre todo durante la noche.
Entre los relatos se encuentran los ecos de pasos en corredores vacíos, voces lejanas, cadenas y supuestas llamadas de los antiguos celadores durante el pase de lista. Algunas versiones de estas historias también mencionan sonidos de cornetas, tambores de la banda de guerra de los reclusos e incluso sirenas que recuerdan las torres de vigilancia.
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Para quienes creen en los fenómenos paranormales, estos sonidos serían una especie de eco de la vida penitenciaria que quedó atrapado entre los muros del inmueble.
Actualmente, el Palacio Negro de Lecumberri cumple una función muy distinta a la que tuvo durante el siglo XX: resguarda documentos fundamentales para la memoria histórica del país.