Lo mejor de la información de México y el mundo
Facebook POSTAX POSTAInstagram POSTAYoutube POSTATikTok POSTA
CDMX

Fiscalía de CDMX se disculpa con familia de hombre desaparecido cuyo cuerpo terminó en el IPN

Laura, de 73 años, recorrió el país buscando a su hijo con discapacidad intelectual desaparecido en 2021.

Buscaba a su hijo y descubrió que el forense lo donó al IPN. Foto: X @elmitoteromx
Buscaba a su hijo y descubrió que el forense lo donó al IPN. Foto: X @elmitoteromx

Publicado el

Copiar Liga
Síguenos en Google Discover - POSTA MX
Síguenos en Google Search - POSTA MX

Por:



La historia de Julio César Cervantes se ha convertido en uno de los ejemplos más crueles de la crisis de desapariciones y la negligencia institucional en la Ciudad de México.

Lo que comenzó como la dolorosa desaparición de un hombre de 49 años con discapacidad intelectual, terminó en lo que colectivos y especialistas han catalogado como una "doble desaparición": primero en las calles, y después, en los registros forenses del Estado.

¿Qué pasó con Julio César Cervantes?

Tres años después de iniciar su búsqueda, Laura, madre de Julio César, descubrió la peor de las verdades: su hijo había muerto, las autoridades tenían su cuerpo y, sin notificarle, lo habían enviado al Instituto Politécnico Nacional (IPN) para ser utilizado en prácticas académicas.

De la desaparición al abandono institucional

Julio César desapareció en 2021 en la alcaldía Álvaro Obregón, al momento de reportar el caso, las autoridades capitalinas activaron los protocolos de búsqueda como si se tratara de una persona común, ignorando por completo su condición de discapacidad intelectual. Esta omisión inicial dictó el fatídico rumbo de la investigación.

Laura, hoy de 73 años, se vio obligada a convertirse en buscadora. Se unió al colectivo Una Luz en el Camino, recorrió fosas, morgues y acudió innumerables veces al Instituto de Ciencias Forenses (INCIFO) de la capital con la esperanza de encontrar a su hijo.

El hallazgo y la "doble desaparición"

En enero de 2024, policías de la Ciudad de México recibieron el reporte de una persona sin vida abandonada en las calles de la alcaldía Coyoacán, era Julio César. A pesar del hallazgo, el sistema falló de nuevo:

  • Falta de notificación: Laura no fue informada de la localización de su hijo.
  • Manejo irregular del cuerpo: Tras ingresar al INCIFO, el cuerpo fue enviado al IPN para fines académicos, violando la legislación vigente que prohíbe utilizar cuerpos de personas no identificadas para estos propósitos sin agotar los protocolos específicos.
  • Trabas burocráticas: Laura solo pudo recuperar los restos de su hijo tras meses de intensa presión sobre la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) y la Comisión de Búsqueda.


Disculpas públicas que llegan demasiado tarde

Esta semana, la FGJCDMX ofreció una disculpa pública a Laura, reconociendo las graves fallas estructurales en la búsqueda e identificación de Julio César, durante el acto, se admitió la falta de empatía y la ausencia de una estrategia diferenciada para proteger su vulnerabilidad.

El caso quedó formalmente documentado en la recomendación 09/2025 de la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCM), la cual señala una alarmante falta de coordinación entre las dependencias encargadas de buscar personas y las que resguardan los cuerpos.

¿Qué sigue en el caso?

  • Garantía de no repetición: La Fiscalía prometió ajustar sus protocolos para evitar que estas negligencias vuelvan a ocurrir.
  • Nueva disculpa en puerta: En los próximos meses, el INCIFO también estará obligado a ofrecer una disculpa pública por su actuación en la entrega irregular del cuerpo.

Para Laura y los colectivos de búsqueda, la disculpa no borra el daño, la tragedia de Julio César Cervantes deja en evidencia las profundas grietas de un sistema que, en lugar de proteger y dar respuestas a las familias de los desaparecidos, profundiza su dolor a través de la negligencia administrativa.

Síguenos en Google News
Noticias Relacionadas