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Este fenómeno, recurrente en las mañanas frías, está elevando las alertas sobre la calidad del aire, incrementando el riesgo de que la Comisión Ambiental de la Megalópolis (CAMe) active nuevas fases de contingencia ambiental en los próximos días.
Autoridades ambientales detectaron una inversión térmica significativa este 7 de diciembre, localizada a una altura de 2 mil 292 metros, aunque se prevé que el fenómeno se disipe durante la tarde, el tapón atmosférico generado en las primeras horas ha impedido la dispersión de contaminantes.
La preocupación central radica en la acumulación de partículas PM2.5, PM10 y ozono. Si los niveles de ozono se disparan después del mediodía, existe una alta probabilidad de que se decrete la Fase 1 de contingencia ambiental para este 8 de diciembre, lo que implicaría restricciones vehiculares inmediatas.
¿Qué es la inversión térmica y por qué es peligrosa?
En condiciones normales, la temperatura de la atmósfera disminuye con la altitud, permitiendo que el aire caliente y los contaminantes suban y se dispersen. Sin embargo, la inversión térmica rompe este ciclo.
¿A qué se debe la la inversión térmica?
Según explica la Universidad Nacional Autónoma de México:
“La temperatura del aire, en vez de descender mientras subimos en altura, va ascendiendo cada vez más; esto hace que la densidad del aire dentro de la capa de inversión aumente con la altura, limitando así las corrientes ascendentes que se producen en la atmósfera”.
Se registra inversión térmica en la CDMX. Foto: @Eneas
En términos sencillos, una capa de aire caliente se sitúa sobre una capa de aire frío cercana al suelo. Esto crea una "tapa" que atrapa los contaminantes emitidos por autos e industrias, obligando a los capitalinos a respirar aire con alta concentración de tóxicos.
El fenómeno no es casualidad; está íntimamente ligado a la infraestructura de la ciudad y la estación del año. Ricardo Torres Jardón, especialista del Centro de Ciencias de la Atmósfera de la UNAM, señala que las características urbanas intensifican el problema:
Suelo de cemento y asfalto: Absorben calor durante el día y lo liberan rápidamente en la noche.
Aire caliente nocturno: Al liberarse el calor del suelo, el aire cercano a la superficie asciende, chocando con capas superiores y provocando la inversión de temperatura.
Falta de sol: En otoño e invierno, la reducción de horas solares ralentiza el calentamiento del suelo por la mañana, haciendo que la inversión dure más tiempo.
Una inversión térmica es un fenómeno meteorológico que provoca una condición extrema de estabilidad atmosférica. Durante una inversión térmica existe nulo movimiento del aire y los contaminantes se acumulan durante horas, aumentando su concentración y el riesgo para la salud.