Coahuila

¿Ansiedad por no tener celular? Esto puede pasarle a los alumnos en la escuela, según experta

La restricción de celulares en escuelas puede generar inquietud, estrés y ansiedad en algunos alumnos, aunque estas conductas podrían disminuir con el tiempo

La restricción de celulares en escuelas puede generar inquietud entre algunos alumnos durante el periodo de adaptación. (Marco Juárez)
La restricción de celulares en escuelas puede generar inquietud entre algunos alumnos durante el periodo de adaptación. (Marco Juárez)

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La restricción del uso de teléfonos celulares durante el horario escolar puede generar algunas reacciones entre alumnos de primaria y secundaria, particularmente en quienes mantienen una relación estrecha con estos dispositivos.

Gabriela Linares Acuña, doctora en filosofía con orientación en psicología, explicó que durante los primeros días o meses podrían presentarse inquietud, dificultad para concentrarse, necesidad de salir del aula o de la escuela para conectarse nuevamente y preocupación por perderse algo importante en redes sociales.

La especialista señaló que algunos adolescentes podrían manifestar síntomas de estrés o ansiedad, principalmente quienes tenían una conexión muy estrecha con el celular y estaban acostumbrados a utilizarlo libremente dentro del ámbito académico.

También advirtió que, en determinados casos, la prohibición puede provocar que el teléfono ocupe más espacio en los pensamientos del estudiante, incluso aunque anteriormente no existiera una dependencia marcada.

¿La restricción de celulares en escuelas puede provocar ansiedad en los estudiantes?

No. Linares Acuña explicó que, en alumnos sin una predisposición a la obsesión, compulsión, ansiedad o depresión, estas manifestaciones pueden ser únicamente picos de conducta asociados con el cambio de rutina.

La especialista comparó esta reacción con la experiencia de que se prohíba repentinamente algo que antes estaba permitido: al principio puede aumentar el deseo o los pensamientos relacionados con aquello que ya no está disponible, pero con el tiempo la conducta tiende a equilibrarse.

Por ello, consideró importante que autoridades educativas, docentes y padres de familia mantengan coherencia en la aplicación de los límites.

Incluso mencionó experiencias observadas en algunas secundarias de Saltillo, donde los estudiantes depositaban sus celulares en cajas al ingresar a clases y los recuperaban al terminar la jornada escolar.

De acuerdo con la especialista, este tipo de dinámicas permite que los alumnos se acostumbren gradualmente a la regla y comprendan que el dispositivo estará disponible nuevamente al concluir el horario escolar.

En caso de una emergencia, señaló, el estudiante deberá recurrir al personal asignado por la institución para solicitar el uso del teléfono.


¿Qué señales deben vigilar padres y maestros ante la restricción del celular?

La inquietud dentro del aula, la dificultad para concentrarse, los pensamientos recurrentes sobre el celular y una necesidad constante de volver a conectarse son algunas de las señales que pueden observarse durante el periodo de adaptación.

Linares Acuña destacó que los padres deben prestar especial atención a aquellos menores que ya cuentan con un diagnóstico relacionado con salud mental y que son atendidos por un psiquiatra, psicólogo o neuropsicólogo.

En esos casos, recomendó mantener comunicación con el especialista si los síntomas llegan a intensificarse tras la restricción, con el objetivo de identificar alternativas para trasladar esa conducta hacia actividades más positivas.

También consideró necesario que los límites continúen en casa y no se permita que el tiempo que antes se destinaba al celular en la escuela se traslade automáticamente al hogar.

La especialista recomendó:

  • Establecer horarios definidos para el uso del dispositivo.
  • Supervisar cuando se utilice para realizar tareas.
  • Procurar que los adolescentes tengan actividades físicas.
  • Fomentar la convivencia familiar.
  • Generar espacios para relacionarse fuera de las pantallas.

¿Qué beneficios trae desconectarse de los celulares durante las clases?

A mediano plazo, reducir el uso de celulares durante las clases puede favorecer una mayor interacción cara a cara entre los estudiantes, algo que Linares Acuña consideró especialmente importante durante la adolescencia.

Explicó que la convivencia presencial permite desarrollar habilidades para conversar, relacionarse y comprender al otro, capacidades que pueden verse desplazadas cuando gran parte de las relaciones se desarrollan mediante redes sociales.

Otro beneficio esperado es la reducción de distracciones académicas, lo que puede traducirse en mayor concentración y atención durante las clases.

La especialista también señaló que los alumnos podrían involucrarse de manera más activa en las actividades escolares y recuperar formas de convivencia que no dependen de un dispositivo electrónico, como juegos de mesa, cartas y otras dinámicas grupales.

Más allá del desempeño académico, consideró que la desconexión puede contribuir a fortalecer el sentido de comunidad, la empatía y las relaciones personales entre los estudiantes.

Así, aunque el cambio puede generar inquietud durante la etapa inicial, la especialista consideró que esas conductas tienden a disminuir conforme los alumnos se acostumbran al nuevo límite y desarrollan otras formas de ocupar su tiempo.


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