Coahuila

Cuando Coahuila era mar: los gigantescos reptiles que nadaban donde hoy hay desierto

Hace millones de años, Coahuila estaba junto a un enorme mar donde vivían mosasaurios, tortugas y peces gigantes. Sus fósiles todavía permanecen en el estado

Fósiles encontrados en Coahuila revelan que la región estuvo relacionada con un antiguo mar durante el periodo Cretácico. (Canva | POST IA)
Fósiles encontrados en Coahuila revelan que la región estuvo relacionada con un antiguo mar durante el periodo Cretácico. (Canva | POST IA)

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Aunque hoy Coahuila es identificado por sus extensiones de semidesierto, montañas y clima seco, hace decenas de millones de años el paisaje era radicalmente diferente: buena parte del territorio se encontraba en las inmediaciones de un enorme mar en el que habitaban peces gigantes, tortugas marinas, tiburones y reptiles que llegaron a ocupar la cima de la cadena alimenticia.

Las evidencias de aquel pasado permanecen debajo del suelo coahuilense. Fósiles encontrados en municipios del estado permiten reconstruir el ambiente del Cretácico, cuando el norte de México estaba relacionado con el llamado Mar Interior Occidental, una enorme masa de agua que atravesaba Norteamérica y conectaba las regiones cercanas al actual Golfo de México con el norte del continente.

El tema volvió a cobrar relevancia durante 2026 luego de que paleontólogos vinculados con el Museo del Desierto de Saltillo presentaron una nueva especie de mosasaurio, un reptil marino que habitó el noreste de México hace aproximadamente 70 millones de años.

Aunque el ejemplar de Prognathodon cipactli fue localizado cerca de Linares, Nuevo León, su estudio fue realizado durante años por especialistas del Museo del Desierto y su presentación en Saltillo volvió a poner bajo los reflectores el pasado marino de toda esta región del país.

¿Por qué Coahuila estaba junto a un mar hace millones de años?

Durante el Cretácico, la geografía de Norteamérica era muy distinta a la actual. Una enorme extensión conocida como Mar Interior Occidental dividía parte del continente en dos grandes masas terrestres.

Investigaciones publicadas en la revista científica Paleontología Mexicana explican que aquel mar relativamente somero se extendía desde regiones próximas al actual océano Ártico hasta el Golfo de México y alcanzaba aproximadamente 4 mil 800 kilómetros.

Coahuila se ubicaba en el extremo sur de ese sistema marino, muy cerca de la conexión con el proto-Golfo de México.

El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) explica que sitios como Rincón Colorado, en General Cepeda, conservan evidencias de ese paisaje. Hace alrededor de 72 millones de años, la región formaba parte de una península rodeada de agua y ubicada en las orillas del antiguo mar interior de Norteamérica.

Las condiciones eran muy diferentes a las actuales:

  • Existían zonas costeras y playas.
  • Había cuerpos de agua poco profundos.
  • La vegetación tenía características tropicales.
  • Dinosaurios terrestres habitaban cerca de las costas.
  • Peces, tiburones, tortugas y reptiles marinos ocupaban el océano.

El propio INAH informó en febrero de 2026 que Rincón Colorado conserva fósiles de flora y fauna marina junto con restos de dinosaurios, artrópodos e insectos de hace más de 72 millones de años.

La transformación del paisaje ocurrió durante millones de años. Movimientos tectónicos provocaron el levantamiento de antiguas capas sedimentarias que originalmente habían quedado depositadas en el fondo o en los márgenes del mar. Esas rocas son precisamente las que actualmente conservan fósiles en diversas regiones de Coahuila.


¿Qué reptiles marinos vivieron en los antiguos mares de Coahuila?

Entre los habitantes más impresionantes de aquellos ecosistemas se encontraban los mosasaurios, reptiles completamente adaptados a la vida marina que ocuparon durante el Cretácico un lugar similar al de los grandes depredadores actuales.

No eran dinosaurios propiamente dichos. Los mosasaurios eran reptiles escamosos emparentados evolutivamente con los lagartos y serpientes actuales, aunque algunas especies alcanzaban dimensiones gigantescas.

Estudios paleontológicos documentan restos de mosasaurios en diferentes puntos de Coahuila. Una publicación gubernamental sobre el patrimonio natural del estado señala que se han encontrado evidencias de estos animales en municipios como Múzquiz, Ocampo y General Cepeda, mientras que en la Sierra de Parras se documentó un ejemplar de aproximadamente siete metros de longitud.

Los mares cretácicos de la región albergaban una fauna mucho más amplia:

  • Mosasaurios.
  • Tortugas marinas.
  • Tiburones.
  • Peces óseos de gran tamaño.
  • Amonites y otros moluscos.
  • Crustáceos.
  • Otros reptiles marinos.

Investigadores de la UNAM y del Museo Paleontológico de Múzquiz documentaron que los depósitos marinos del norte de Coahuila contienen fósiles de moluscos, crustáceos, tiburones, peces, tortugas y mosasaurios, una diversidad que confirma la riqueza de aquel ecosistema.

Uno de los hallazgos más recientes relacionados con este ambiente corresponde precisamente a una tortuga marina del Cretácico Tardío, cuyos restos proceden de la cantera San Carlos, en el municipio de Jiménez, al norte de Coahuila.

¿Qué revela el nuevo mosasaurio sobre el pasado marino de Coahuila?

En marzo de 2026, especialistas del Museo del Desierto presentaron en Saltillo a Prognathodon cipactli, una nueva especie de mosasaurio que habitó los mares del noreste mexicano hace aproximadamente 70 millones de años.

El fósil fue localizado originalmente en 2001 cerca de Linares, Nuevo León, pero permaneció durante más de dos décadas bajo estudio antes de que nuevas comparaciones anatómicas y análisis filogenéticos permitieran identificarlo como una especie hasta entonces desconocida.

El animal medía entre cinco y seis metros de longitud y poseía un cráneo relativamente corto, mandíbulas profundas y dientes robustos capaces de procesar presas grandes o resistentes.

El paleontólogo Héctor Rivera-Sylva, del Museo del Desierto, explicó a El País que el animal probablemente ocupaba el nivel más alto de la cadena alimenticia de su ecosistema y podía atacar peces grandes, reptiles marinos y animales protegidos por caparazones.

Este descubrimiento no significa que el ejemplar haya sido encontrado dentro de Coahuila, pero sí ayuda a reconstruir el mismo sistema marino que se extendía por el noreste de México, incluyendo zonas que actualmente corresponden al territorio coahuilense.

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