Coahuila

Salmonella: Factores de riesgo en Coahuila y cómo prevenir la bacteria

El clima y la dinámica gastronómica exponen a Coahuila a la salmonella. Te explicamos los riesgos locales, el caso CDMX, síntomas y prevención.

La Salmonella es una bacteria que habita principalmente en el intestino de animales y humanos.|Foto: Canva
La Salmonella es una bacteria que habita principalmente en el intestino de animales y humanos.|Foto: Canva

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El manejo adecuado de los alimentos y el cumplimiento de las normas de higiene en cocinas institucionales y del hogar se han colocado nuevamente en la conversación pública a nivel nacional.

Aunque la salmonelosis es una de las infecciones intestinales más comunes en el país, la mayoría de los casos son prevenibles mediante prácticas básicas de conservación e higiene.

¿Por qué Coahuila presenta factores de exposición ante la salmonella?

En la entidad, la combinación de factores climáticos, comerciales y de estilo de vida incrementa la vulnerabilidad de la población ante bacterias estomacales como la Salmonella:

  • Temperaturas extremas y cadenas de frío: En regiones como La Laguna (Torreón) y la Zona Centro-Norte, el calor constante acelera la descomposición de carnes, lácteos y productos preparados si se rompe la cadena de refrigeración durante el traslado o almacenamiento.
  • Comedores industriales y universitarios: En la Región Sureste (Saltillo y Ramos Arizpe), la alta concentración de parques industriales y centros educativos implica el servicio masivo de alimentos en comedores colectivos, donde una falla en la higiene del proveedor puede impactar a cientos de personas.

  • Gastronomía local y comida de calle: La alta demanda de productos lácteos frescos (quesos artesanales) y el consumo habitual de alimentos en la vía pública o puestos semifijos incrementan el riesgo de contaminación cruzada si no se cuenta con agua potable constante para el lavado de utensilios.

El brote de salmonella en el Hospital General de México

La alerta sobre el manejo de alimentos se reactivó luego de que las autoridades del Hospital General de México, ubicado en la Ciudad de México, detectaran un brote de Salmonella que afectó a 135 médicos residentes e internos.

De acuerdo con los reportes del nosocomio, el contagio se originó en el área de comedor del personal médico por la presunta contaminación de alimentos servidos durante la jornada laboral.

Tras la detección de los síntomas, la institución activó protocolos de atención médica para el personal afectado, inició investigaciones sobre la empresa proveedora de insumos y reinforzó las medidas de sanitización en sus instalaciones.

¿Qué es la salmonella y cómo se transmite?

La Salmonella es una bacteria que habita principalmente en el intestino de animales y humanos. La infección (salmonelosis) se adquiere al consumir alimentos o agua contaminados, a menudo por fallas en la cadena de frío o en la higiene al cocinar.

Los alimentos que requieren mayor cuidado son:

  • Huevo crudo o mal cocido: O preparaciones caseras que lo utilicen (como mayonesas o aderezos).
  • Carne de ave, res y cerdo: Cuando no alcanzan una temperatura de cocción adecuada.
  • Lácteos sin pasteurizar: O quesos frescos de procedencia no verificada.
  • Frutas y verduras: Si se cortan con utensilios que tuvieron contacto con carne cruda (contaminación cruzada).

¿Cuáles son los síntomas principales?

Los síntomas suelen manifestarse entre las 12 y 36 horas posteriores al consumo del alimento contaminado. Por lo general, el cuadro incluye:

  • Dolor abdominal y cólicos.
  • Diarrea y náuseas.
  • Fiebre moderada y dolor de cabeza.

En la mayoría de los adultos sanos, la recuperación ocurre entre 4 y 7 días con hidratación adecuada y reposo. Sin embargo, en niños pequeños y adultos mayores es importante monitorear que no exista deshidratación.

Medidas básicas de prevención en el hogar

Para reducir el riesgo de enfermedades gastrointestinales en la cocina diaria, especialistas en salud sugieren cuatro pasos sencillos:

1. Lavado constante de manos: Antes de comer y después de manipular alimentos crudos.

2. Separar carnes y verduras: Utilizar tablas de picar distintas para insumos crudos y listos para consumir.

3. Cocción completa: Asegurar que las carnes no queden rosadas al centro y evitar el consumo de huevo crudo.

4. Refrigeración rápida: No dejar sobrantes de comida a temperatura ambiente por más de dos horas.


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