Coahuila

Saqueo de arte rupestre en Cuatro Ciénegas pudo haber sido planeado; continúa la polémica

Saqueo de arte rupestre en Cuatro Ciénegas: investigan posible operación organizada tras polémica en Coahuila.

Cuatro Ciénegas, Coahuila: restauran cuevas dañadas por robo / Foto: Leyendas de Nestor Jimenez
Cuatro Ciénegas, Coahuila: restauran cuevas dañadas por robo / Foto: Leyendas de Nestor Jimenez

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Copiar Liga
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El daño causado a pinturas rupestres en dos sitios arqueológicos de Cuatro Ciénegas, Coahuila, continúa bajo investigación federal, mientras los indicios recopilados apuntan a que la extracción de fragmentos de roca pudo realizarse de manera deliberada y con conocimiento previo de las características de las cuevas.

Yuri de la Rosa Gutiérrez, arqueólogo del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), informó el 11 de octubre sobre los avances en las indagatorias para determinar quiénes participaron en la afectación de Cueva Pinta y Cueva Pinta VI. 

El caso permanece en manos de la Fiscalía General de la República (FGR), que busca esclarecer los hechos y establecer posibles responsabilidades.

Una de las hipótesis planteadas por el especialista es que quienes intervinieron los abrigos rocosos conocían la ubicación de las representaciones y habrían actuado con un objetivo específico, posiblemente para atender la solicitud de un comprador. No obstante, esta posibilidad forma parte de las líneas de investigación y no constituye, por sí misma, una conclusión judicial.

¿Por qué se considera que el saqueo pudo haber sido planeado?

Los indicios reunidos hasta ahora apuntan a una intervención que habría requerido conocer las características de los sitios arqueológicos y la ubicación de las pinturas. De acuerdo con la información difundida por el arqueólogo, la extracción no habría sido un daño accidental, sino una acción dirigida a retirar partes específicas de los paneles con representaciones antiguas.

Los hechos fueron detectados en enero de 2025. Para desprender los fragmentos se habrían utilizado herramientas mecánicas, cuya operación generó vibraciones y fracturas en la piedra. El procedimiento no solo afectó las imágenes que se pretendía retirar, sino que también ocasionó daños adicionales en las superficies que las conservaban.

La posibilidad de que existiera un encargo de compra es una de las hipótesis expuestas por De la Rosa Gutiérrez. La investigación deberá determinar quiénes intervinieron, cómo se realizó la extracción y si hubo otras personas involucradas en la operación.

¿Qué pinturas rupestres resultaron dañadas en las cuevas?

Entre las afectaciones más significativas se encuentra la desaparición de una representación de una mano humana. Su retiro dejó un hueco de aproximadamente 30 por 35 centímetros, con una profundidad de entre dos y tres centímetros, modificando de forma permanente la superficie rocosa.

En Cueva Pinta VI también se registraron daños en una figura humana. Aunque los fragmentos relacionados con esta representación permanecieron en el lugar, la extracción y las fracturas comprometieron la integridad del conjunto arqueológico.

Estas imágenes constituyen testimonios materiales de las poblaciones que habitaron el desierto en épocas antiguas. Por ello, el daño no se limita a la pérdida visual de las pinturas: también puede destruir información sobre su elaboración, su contexto y la relación que mantenían con la superficie donde fueron plasmadas.

¿Cómo se restauraron los sitios y qué daños permanecen?

La Secretaría de Cultura informó el 30 de junio de 2026 que el INAH había concluido los trabajos de restauración en ambos espacios, después de aproximadamente tres meses y medio de intervención especializada.

El proceso incluyó la clasificación de los fragmentos recuperados, el análisis de sus características y la reincorporación de aquellos cuya ubicación original pudo establecerse. Con estas labores fue posible estabilizar las superficies y recuperar parcialmente la continuidad visual de las pinturas.

Sin embargo, la restauración no significó que todas las pérdidas pudieran repararse. La representación de la mano humana que fue sustraída no se recreó; en su lugar se conservó visible la cavidad producida por la extracción. Esta decisión evita incorporar una imagen que no corresponde al material arqueológico original.

El caso mantiene abierto el debate sobre la protección del patrimonio rupestre en Coahuila. Aunque los trabajos especializados ayudaron a conservar los elementos restantes, el arqueólogo ha advertido que la extracción de estas representaciones elimina información histórica que no puede recuperarse por completo.

Por ahora, las autoridades continúan con las investigaciones para esclarecer el saqueo e identificar a los responsables.


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