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Agosto y septiembre huelen a membrillo en Durango. Es la temporada donde esta fruta de la región se cosecha en huertas, patios y comunidades de todo el estado. Ácida para comerla sola, pero perfecta para transformarla en una de las conservas más queridas de la cocina duranguense: la mermelada.
Si tienes membrillos en casa o los viste baratos en el mercado, es momento de aprovecharlos. Te compartimos la receta tradicional, fácil y sin fallas.
Qué necesitas para hacer mermelada de membrillo casera
Rinde para 2 frascos medianos y no necesitas pectina extra, el membrillo tiene pectina natural de sobra. Para esta receta necesitas solo 3 ingredientes:
1 kilo de membrillo bien maduro y lavado
700 gramos de azúcar estándar (si te gusta muy dulce, usa 800 gr)
1 taza de agua
También necesitarás frascos de vidrio limpios y esterilizados para guardar tu producto final y que dure por más tiempo.
Tip: Elige los membrillos que ya estén amarillos y aromáticos. Si están verdes, déjalos 2 días al sol para que suelten su perfume.
Hacer esta mermelada es muy fácil y rápida, y ya sabes que si te gusta no es muy fácil de conseguir, por lo que hacerla es una buena opción.
Lava y pica: Lava muy bien los membrillos para quitarles la pelusita. No los peles. La cáscara y el corazón tienen la pectina que hará que espese. Pícalos en cubos medianos y quítales solo las semillas negras.
Cocina la fruta: Pon los cubos en una olla gruesa con la taza de agua. Cocina a fuego medio por 20 minutos hasta que el membrillo esté suave. Si lo quieres con trocitos, déjalo así. Si lo quieres fino, machácalo con un prensador.
Agrega el azúcar: Añade el azúcar y revuelve bien y baja el fuego. Aquí empieza la magia. Cocina por 40 a 50 minutos moviendo constantemente con cuchara de madera para que no se pegue. Verás cómo cambia de un amarillo pálido a un color ámbar o rojizo. Ese es el punto.
Prueba del plato: Para saber si ya está, pon una cucharadita de mermelada en un plato frío. Si al pasarle el dedo se queda el surco y no se vuelve a juntar, ya está lista.
Envasa: Retira del fuego y vacía caliente en tus frascos esterilizados. Cierra bien y ponlos boca abajo 10 minutos para hacer vacío. Así te dura hasta 6 meses en alacena.
Perfecta para acompañar pan tostado, galletas, queso o para rellenar empanadas. La mermelada de membrillo es el sabor de Durango en temporada y una forma deliciosa de conservar la cosecha de agosto y septiembre para todo el año.