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En la ciudad de Durango, antiguamente a la calle Progreso la llamaban “Salsipuedes”, debido a las personas que ahí vivían, pues algunas de ellas se dedicaban a delinquir, y por ello, su nombre era una advertencia.
En el corazón del Centro Histórico, hay una calle que va de poniente a oriente y por la cual, probablemente has caminado o pasas constantemente en tu coche, y nunca te imaginarías la historia que guarda.
¿Cómo le llamaban a la calle Coronado?
En el Centro Histórico de Durango existen calles que guardan historias que pocas personas conocen. Una de ellas es la actual calle Coronado, que hace más de un siglo tuvo un nombre bastante peculiar: “Calle de las Vacas”.
En aquella época, esta zona se encontraba prácticamente en las orillas de la ciudad y todavía tenía un desarrollo urbano mucho menor al actual, y el entorno era propicio para la presencia de establos y corrales.
¿Por qué pasaban vacas por esa calle?
El cronista indicó que específicamente era llamada la calle de las vacas en el cruce de las calles Fénix y Arroyo, lugar que era común encontrar ganado en los alrededores.
La actividad cotidiana de la zona habría dado origen al peculiar nombre con el que fue identificada aquella calle; además, cerca del lugar se encontraba el llamado “baño de los animales”, un punto al que acudía el ganado para refrescarse.
De las vacas a la calle Coronado
El cronista de la ciudad, manifestó en sus redes sociales, que el paisaje de aquella época era muy diferente al que actualmente puede observarse en esta zona del Centro Histórico.
Lo que hoy es una calle tranquila y plenamente integrada a la ciudad, en 1888 formaba parte de un sector todavía poco urbanizado, donde la presencia de animales y las actividades relacionadas con el ganado eran parte de la vida cotidiana.
Por ello, no resulta extraño que los habitantes terminaran identificando aquel tramo como la Calle de las Vacas, un nombre que quedó registrado en la historia urbana de Durango.
Una calle con más de un siglo de historia
La historia de la antigua Calle de las Vacas es un ejemplo de cómo los nombres de las calles pueden revelar parte de la vida cotidiana de una ciudad.
Con el paso de los años, aquella denominación desapareció y el tramo pasó a formar parte de la actual calle Coronado, pero el antiguo nombre permanece como un curioso recuerdo de la transformación que ha experimentado Durango y de cómo era la ciudad a finales del siglo XIX.