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¿Qué implicaciones tiene la baja tasa de fecundidad en el Estado de México?
El Estado de México registra una de las tasas de fecundidad más bajas del país, reflejando una transformación en los patrones demográficos de la población mexiquense.
De acuerdo con los datos presentados por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), la tasa global de fecundidad en la entidad se ubicó en 1.1 hijas e hijos por mujer en 2024.
Este resultado sitúa al territorio estatal por debajo de la media nacional, la cual también registró una contracción relevante al pasar de 1.9 nacimientos por mujer en 2019 a 1.2 en 2024.
Con este nivel, el Estado de México se distancia notablemente del umbral de reemplazo generacional, estimado comúnmente en 2.1 hijos por mujer para mantener estable la estructura poblacional.
La reducción en la natalidad plantea retos para la planeación pública
El comportamiento observado en la entidad mexiquense forma parte de un panorama nacional heterogéneo donde persisten marcadas brechas entre el norte, el centro y el sur de la República. Mientras entidades del centro y centro-norte muestran un descenso acelerado en el número de nacimientos, otros estados mantienen promedios superiores a la media nacional.
Chiapas encabeza la lista nacional con la tasa de fecundidad más alta, al registrar 1.8 hijas e hijos por mujer en 2024. A la entidad sureña le siguen Guerrero con 1.6, así como Durango y Zacatecas con 1.5 nacimientos por mujer en ambos casos.
En contraste, el Estado de México se sitúa en el bloque inferior de la tabla comparativa. Solo Baja California, con 1.0, y la Ciudad de México, con 0.8, presentan promedios menores al registrado en el territorio mexiquense.
Gráficas con datos del INEGI. Foto: Gemini AI
El Estado de México se distancia del umbral de reemplazo generacional
Aunque el Estado de México continúa siendo la demarcación más habitada del país, la reducción en las tasas de natalidad plantea importantes implicaciones para la planeación pública a mediano y largo plazo. El descenso sostenido en la fecundidad modificará de manera paulatina la pirámide poblacional en los municipios mexiquenses.
Entre los principales efectos previstos se encuentran un aceleramiento en el proceso de envejecimiento de los habitantes y un cambio en la demanda de servicios públicos. La menor presión de inscripción en la educación básica primaria permitirá reorientar esfuerzos hacia la atención médica especializada y el cuidado de los adultos mayores.