Gloria Trevi convierte el Auditorio Nacional en una catarsis pop y graba con sus fans videoclip
Gloria Trevi desató euforia, nostalgia y complicidad en el Auditorio Nacional el sábado 21 de febrero con su gira La Fiesta.
Gloria Trevi no ofrece conciertos: detona rituales. La noche del sábado 21 de febrero, el Auditorio Nacional fue el epicentro de esa liturgia pop. Foto: Otto Rojas
Resumen y análisis automáticos realizados con Inteligencia Artificial
Tiempo de lectura:
—
¿Fue útil este resumen?
Este resumen y su análisis fueron generados con apoyo de Inteligencia
Artificial.
Aunque buscamos ofrecer claridad y precisión, pueden existir errores, omisiones
o
interpretaciones inexactas. Úsalo como guía rápida y consulta
la
nota completa para obtener el contexto completo.
Desarrollado por SACS
IA
Gloria Trevino ofrece conciertos: detona rituales. La noche del sábado 21 de febrero, el Auditorio Nacional fue el epicentro de esa liturgia pop que la cantante ha perfeccionado a lo largo de décadas. La Fiesta, su actual gira, hizo honor a su nombre desde el primer segundo.
Minutos antes de las 8:30 p.m., las luces se apagaron y el telón se abrió para revelar a Trevi elevada en una plataforma, ataviada con un leotardo de lentejuelas y capa de superhéroe. El arranque fue una declaración de principios: “Mujer Maravilla”.
“¡Empezó la fiesta!”, anunció, y el recinto respondió con un rugido colectivo.
Ver esta publicación en Instagram
Una publicación compartida por POSTA Entretenimiento (@posta.entretenimiento)
Una fiesta con mucho frenesí
Trevientiende el escenario como territorio emocional. Tras interpretar “La noche”, lanzó una frase que quedó suspendida en el aire como advertencia y caricia: “Hay que dar muchos besos porque no sabes cuándo será el último”.
La artista dejó por momentos a su ballet y ofreció una versión coral de “El último beso”, cantada de principio a fin por las más de 10 mil voces que colmaron el recinto.
Mientras ella realizaba su primer cambio de vestuario, sus coristas mantuvieron la temperatura alta: “Estamos en tu fiesta, tú eres el invitado de honor”, dijeron, subrayando el tono inclusivo del espectáculo.
Del brillo al negro mate: la reinvención constante
La noche avanzó entre transformaciones. Durante otro cambio, un grupo de fornidos bailarines con atuendos de construcción provocó gritos por igual entre hombres y mujeres, recordando que el show de Trevi también juega con la provocación y la ironía.
Dejó atrás los destellos para vestir negro mate y bailar “Me lloras”. “Es bien difícil ser yo”, confesó, en una frase que resonó como síntesis de su biografía pública.
Luego invitó a decretar: “Vamos a levantar el vuelo”, antes de interpretar “El vuelo”, en un momento de comunión optimista.
“Empieza el recreo”, bromeó al abandonar brevemente el escenario, dejando a músicos y bailarines al mando. “Se acabó el recreo”, sentenció después, reapareciendo caracterizada como Sailor Moon junto a su ballet para encadenar “Ábranse perras”, “A la madre” y la infaltable “Doctor Psiquiatra”.
Conmovida por la ovación, se arrodilló y besó el escenario: gesto de diva y devota a la vez.
El momento romántico… y el corazón que unió al Auditorio
“Una buena fiesta tiene su momento cachondo, prepárense porque nos vamos a poner románticos”, prometió antes de bajar la intensidad hacia un terreno más íntimo.
El clímax llegó al final. Trevi sorprendió al anunciar que grabaría el video oficial de “No estás sola” en ese mismo instante, con el público como protagonista.
“Esta noche vamos a hacer algo especial, vamos a grabar el video oficial de ‘No estás sola’. Les vamos a pasar corazones como estos para que lo pasen y le den sus buenas vibras para que el mundo esté mejor”.
Mientras cantaba, un corazón gigante viajó de mano en mano por las butacas. El gesto, sencillo y poderoso, transformó el recinto en una cadena de afecto visible. No fue solo un recurso escénico, sino una declaración de intenciones: la fiesta también es refugio.
Apertura explosiva con “Mujer Maravilla” y estética de superheroína.
Interacción constante y frases que conectan con la historia personal de sus fans.
Cambios de vestuario teatrales: del brillo al negro mate y guiños al anime.
Grabación en vivo del video “No estás sola” con un corazón gigante recorriendo el Auditorio.
Ver esta publicación en Instagram
Una publicación compartida por POSTA Entretenimiento (@posta.entretenimiento)
Gloria Trevi y el arte de convertir la adversidad en espectáculo
La Fiesta no es solo un repertorio de éxitos; es una narrativa de resiliencia. En otras plazas del país, la gira ha mantenido el mismo pulso: energía desbordada, humor irreverente, momentos de sensualidad calculada y una veta emocional que recuerda por qué Trevi sigue siendo figura central del pop latino.
La artista combina teatralidad, discurso motivacional y nostalgia noventera con una producción de alto nivel. Cada acto está diseñado como un capítulo: la heroína, la provocadora, la romántica, la sobreviviente.
El Auditorio Nacional fue testigo de esa multiplicidad. Y si algo quedó claro es que Gloria Trevi no canta para sus fans: canta con ellos.
El próximo encuentro en la Ciudad de México ya tiene fecha: 20 de marzo, nuevamente en el Auditorio Nacional. La fiesta, al parecer, está lejos de terminar.
Ver esta publicación en Instagram
Una publicación compartida por Gloria Trevi (@gloriatrevi)