A nueve años de su muerte, Juan Gabriel marcó 2025 con el éxito global de Debo, Puedo y Quiero en Netflix y la proyección de su concierto en Bellas Artes en el Zócalo ante 170 mil personas
Juan Gabriel durante su histórico concierto en Bellas Artes, cuya proyección en el Zócalo reunió a miles de personas y reafirmó su legado como uno de los artistas más influyentes de la música mexicana (Foto: IG @soyjuangabriel_ / Canva)
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En entrevistas incluidas en el anuario, María José Cuevas y su hermana Ximena coinciden en una idea central: “Juan Gabriel es muy nuestro, pero también es de todos”.
El acceso a un archivo personal inédito, más de 2,268 cintas, permitió mostrar a Alberto Aguilera en su faceta más vulnerable, mientras construía el mito que marcó a generaciones.
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¿Cómo el documental de María José Cuevas humanizó a Juan Gabriel en 2025?
María José Cuevas, hija del artista José Luis Cuevas, explica que el proyecto nació desde una cercanía emocional profunda: “Me enamoré del gordo. Fue un trabajo hipnótico de dos años”.
La serie de cuatro episodios prescinde deliberadamente de testimonios externos para centrarse en material casero grabado en VHS y Super 8, con la intención de “espiar la vida real” del cantante.
Ximena Cuevas recuerda el impacto de descubrir “la energía masculina de Alberto” y su inteligencia para enfrentar pleitos con disqueras y temas fiscales.
Además, subraya cómo Juan Gabriel rompió con el México machista al desafiar normas sobre sexualidad, clase social y raza, desde frases como “Lo que se ve no se pregunta” hasta su irrupción en Bellas Artes, incomodando a la élite cultural.
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A ello se sumaron exposiciones en Paseo de la Reforma y estaciones del Metro como Bellas Artes, así como el éxito del documental, que se convirtió en la producción musical más vista en Netflix México y entró al Top 10 global de contenidos no hablados en inglés.
María José Cuevas destaca que el objetivo fue “preservar el legado y lograr que nuevas generaciones canten a Juan Gabriel”, algo que se reflejó en plataformas digitales: en 2025, el 60 por ciento de sus reproducciones provinieron de oyentes menores de 30 años, según datos de Spotify.
Para Ximena Cuevas, su vigencia se explica porque fue “un transgresor adelantado a su tiempo, incluso en temas de sexualidad y paternidad”.
Con más de 1,800 canciones y un repertorio convertido en himno del amor universal, Juan Gabriel cerró 2025 como algo más que una figura del pasado: como un símbolo cultural vivo, compartido por México y el mundo.
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