"Estamos escuchando robots sin saberlo”: 97% no identifica música IA, revela alarmante estudio
Un estudio global de Ipsos para Deezer muestra que el 97% no distingue música 100% IA de humana en prueba a ciegas. El 51% espera canciones “más genéricas”, 64% teme “pérdida de creatividad”, y 71% se sorprendió por su incapacidad
Logo IA rodeado de un ecosistema virtual (Foto: Canva)
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El estudio, realizado por Ipsos para Deezer entre el 6 y el 10 de octubre de 2025 en EE. UU., Canadá, Brasil, Reino Unido, Francia, Países Bajos, Alemania y Japón, expone la madurez técnica de herramientas como Suno, Udio y AIVA, mientras genera alarma ética: 64% cree que la IA provocará “pérdida de creatividad” y 51% anticipa música “más genérica”.
Alexis Lanternier, CEO de Deezer, advierte: “La gente quiere saber si escucha a un humano o a un robot”. Deezer, con 9.7 millones de suscriptores, es la única plataforma que etiqueta IA sistemáticamente y excluye estas pistas de playlists editoriales.
2 generadas 100% por IA (melodía, letra y voz sintética).
1 creada por humanos (artista real no revelado).
Resultados:
97% falló en identificar correctamente cuál era humana.
En Alemania solo 2% acertó.
71% se sorprendió por su incapacidad.
52% se sintió incómodo al no poder diferenciar.
La IA no solo imita estilos (pop, rock, reggaetón), sino que genera composiciones coherentes en segundos. Ejemplo viral: The Velvet Sundown (banda hecha con IA) alcanzó 3 millones de streams en Spotify en 2025 antes de ser descubierta.
Deezer es, por ahora, la empresa que ha tomado la delantera en materia de transparencia: etiqueta todas las canciones creadas por IA, las excluye de sus playlists editoriales y de las recomendaciones algorítmicas, y ha reforzado sus filtros para eliminar “streams” falsos generados por bots.
Spotify, que durante meses enfrentó críticas por su opacidad, anunció en septiembre de 2025 un giro en su política: exigirá a los artistas declarar si usaron IA en sus composiciones y reducirá las regalías para quienes oculten esa información.
El movimiento también ha llegado a las grandes discográficas.
Universal Music Group (UMG) cerró una disputa legal con Udio, una de las plataformas de IA musical más controvertidas del año, y prepara para 2026 el lanzamiento de una herramienta propia de inteligencia artificial entrenada únicamente con música licenciada, buscando un modelo que no infrinja derechos de autor.
En el frente legal, la tensión aumentó el 12 de noviembre de 2025, cuando el Tribunal de Múnich emitió un fallo histórico: condenó a ChatGPT por violar derechos de autor al reproducir letras completas de canciones. OpenAI informó que apelará, en un caso que podría marcar un precedente para toda la industria tecnológica.
Creemos firmemente que la creatividad la generan los seres humanos y que hay que protegerlos.
Alexis Lanternier -
Bajo esa premisa, la compañía ha comenzado a pagar menos regalías a las pistas creadas con IA, un modelo todavía en desarrollo pero que busca evitar que contenido sintético compita en igualdad de condiciones con obras humanas.
Además, Deezerrechaza modificar de manera drástica los esquemas de remuneración hasta que exista una regulación global clara, y trabaja de la mano con organismos como la IFPI y la RIAA para establecer estándares éticos sobre el uso de inteligencia artificial en la música.
Un ejemplo reciente es The Velvet Sundown, una banda compuesta íntegramente por IA que logró alrededor de 15.000 dólares en streams sin que hubiera una sola persona detrás de su música.
Para los oyentes, la oferta parece infinita, pero con un riesgo evidente: la saturación de plataformas con contenido genérico, repetitivo o de baja intención artística, producido en masa por modelos automatizados.
El futuro, coinciden expertos, no está en un reemplazo total, sino en la IA como herramienta asistida. Muchos productores ya la utilizan para crear demos o bocetos musicales, pero no para lanzamientos formales. El reto está en definir dónde termina la asistencia creativa y dónde comienza la sustitución.