La presidenta registra 59.2% de aprobación en la encuesta de POSTA powered by Métrica; los programas sociales encabezan el respaldo por áreas, mientras Salud y Seguridad muestran mayores resistencias.
2do informe de la Presidenta Claudia Sheinbaum. Foto: Gobierno de México
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El resultado coloca a la presidenta con una mayoría favorable entre las personas entrevistadas y una diferencia de 24.8 puntos porcentuales entre aprobación y desaprobación. Pero la lectura más relevante aparece al separar la evaluación por áreas: el respaldo a la mandataria no se traduce en una valoración uniforme de su gobierno.
La encuesta reúne 1,375 registros válidos de las 32 entidades federativas. De ellos, 814 personas aprueban la gestión, 473 la desaprueban y 88 no definen una postura.
Claudia Sheinbaum registra 56.6 % de aprobación en el levantamiento de POSTA powered by Métrica realizado del 8 al 11 de septiembre.
Programas sociales: el respaldo más amplio
Entre quienes respondieron cada pregunta, los programas sociales encabezan la aprobación con 64.1%, le siguen:
Economía con 56.6%
Obra pública, con 53.9%
Educación, con 52.4%
Salud, con 51.7%
Seguridad, con 50.6%
Los programas sociales también presentan el balance más favorable: su aprobación supera en 31.5 puntos a la desaprobación, que alcanza 32.6%. La diferencia permite identificar este rubro como la principal fortaleza sectorial de la administración dentro del levantamiento.
Los programas sociales obtienen la mayor aprobación sectorial, con 64.1% entre quienes respondieron ese rubro.
Hay un dato que amplía esa lectura. Entre las personas que desaprueban la gestión presidencial y respondieron la pregunta sobre programas sociales, 19% sí los evalúa favorablemente. Es decir, el reconocimiento a esta política alcanza a una parte de quienes mantienen una opinión negativa del gobierno en general.
Ese comportamiento es menos frecuente en otras áreas. Entre quienes desaprueban a la presidenta y contestaron los rubros respectivos, la evaluación positiva es de 7.9% en Obra pública, 4.4% en Economía y Educación, 3.7% en Salud y 3.5% en Seguridad.
Salud registra 44.4% de desaprobación y Seguridad, 43.4%, entre quienes respondieron cada pregunta. Educación aparece cerca, con 43.2%. Aunque la aprobación supera el rechazo en los tres casos, sus balances son más ajustados que el de los programas sociales.
La diferencia también se observa dentro del propio respaldo presidencial. Entre quienes aprueban a Sheinbaum y contestaron cada área, 11.6% desaprueba Salud, 11.3% Seguridad y 10.8% Educación. En programas sociales, esa proporción es de 4.2%.
La evaluación favorable de la presidenta convive con mayores niveles de desaprobación en Salud, Seguridad y Educación.
El dato muestra que aprobar a la presidenta no implica estar satisfecho con todas las políticas de su administración. Una parte de sus propios aprobadores distingue entre la valoración general de la gestión y los resultados que percibe en servicios y seguridad.
En las 837 entrevistas completas, Seguridad concentra la mayor desaprobación sectorial, con 46.1%, seguida de Salud, con 45.6%. La lectura coincide en señalar a ambas áreas como puntos de mayor exigencia ciudadana dentro de la medición.
La base cambia la lectura
El levantamiento incluye 837 entrevistas completas y 538 parciales. Esta diferencia importa porque no todas las personas llegaron al final del cuestionario.
En las entrevistas completas, la aprobación presidencial es de 58.5%; en las parciales, de 60.2%. La distancia es de apenas 1.7 puntos. El contraste más amplio aparece en la desaprobación: 38.1% entre quienes terminaron y 28.6% entre quienes respondieron parcialmente. La respuesta “No lo sé” pasa de 3.3% a 11.2%, respectivamente.
El respaldo general no implica una aprobación uniforme: parte de quienes avalan a Sheinbaum cuestiona áreas específicas de su gobierno.
Estos resultados describen diferencias entre ambos grupos, pero no permiten establecer por qué una persona permaneció en la llamada o la terminó antes.
Lo mismo ocurre con la categoría “No respondió” en las evaluaciones sectoriales. Su proporción aumenta conforme avanza la entrevista, desde 16.4% en Economía hasta 39.1% en Educación. Según el análisis de los registros, se trata de interrupciones acumuladas de la llamada; no deben interpretarse automáticamente como desconocimiento o rechazo.
Por eso, la comparación por áreas utiliza únicamente a quienes respondieron cada pregunta. Las bases son diferentes y los porcentajes describen a esos grupos de respuesta.
La composición del levantamiento aporta otro elemento para interpretar los resultados. Se obtuvieron 748 registros mediante teléfonos fijos y 627 por móviles, equivalentes a 54.4% y 45.6% de la muestra.
La aprobación presidencial alcanza 63.1% entre los contactos por línea fija y 54.5% entre los realizados por móvil. La diferencia de 8.6 puntos puede estar relacionada con características de las personas contactadas, como edad o ubicación; por sí sola no demuestra que el tipo de teléfono explique su opinión.
Evaluación de gestión en Programas Sociales
Aunque hay registros de todo el país, las bases estatales son desiguales y algunas resultan pequeñas. Los contrastes territoriales deben leerse como señales del levantamiento, no como mediciones independientes de cada entidad.