Este municipio de Chiapas cumple 50 años de estar bajo las aguas de una presa
Como parte del progreso para la generación de energía eléctrica en el sureste mexicano varias regiones se mantienen inundadas y fueron reubicadas entre la nostalgia de sus.
Este municipio de Chiapas cumple 50 años de estar bajo las aguas de una presa. Foto: Carlos Romo
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La llegada de la energía eléctrica supone El progreso en muchas comunidades para poder tener acceso en servicios básicos pero hay miles de personas que perdieron sus recuerdos en esas obras.
Chiapas tiene tres de las presas hidroeléctricas más importantes del país, que se alimentan del caudaloso Río Grijalva. Chicoasen, Malpaso y Peñitas son conocidas ahora por su funcionalidad pero bajo los embalses del río quedaron la memoria de pueblos, en su mayoría indígenas, que debieron ser reubicados abandonando Iglesias, zonas de cultivo y panteones.
Foto: José Espinosa
50 años lejos de su recueros, pueblo homenajea inundación de Osumacinta
En la década de los años 70 más de 2400 personas la mayoría indígenas zoques debieron ser reubicadas, por la construcción de la presa Manuel Moreno Torres, conocida como Chicoasén.
Su población se encuentra bajo el embalse que fue inundado dentro de una zona aledaña al Cañón del Sumidero. Esta presa que es considerada la cuarta planta hidroeléctrica a nivel mundial por su producción, tiene una cortina de más de 260 m de altura y la inundación del pueblo de Osumacinta se realizó a zonas más altas en 1976.
Sin que en su momento se consultara a la población que en mayoría se dedicaba a la pesca y la siembra de maíz, frijol y hortalizas, los indígenas son que se vieron desplazados y cada 22 de mayo realizan recorridos en lanchas sobre el embalse para recordar la historia de la antigua localidad.
Los antiguos pobladores se reúnen todavía en la plaza del Nuevo Pueblo para platicar sobre las historias de lo que quedó debajo del agua. El 50 aniversario tuvo misa, procesión y relatos que no mueren.
Actualmente la localidad utiliza un embarcadero para prestar servicios turísticos hacia el interior de la propia presa, y utiliza las aguas para la pesca, aunque está las orillas de un generador de energía, irónicamente es una localidad que no se encuentra totalmente electrificada.
En honor del 50 aniversario la alcaldía divulgó el video de José Antonio Gutiérrez, poblador de la localidad que realizó la canción "Mi viejo Osumacinta" que habla de la nostalgia del poblado que ahora está inundado por las aguas del Grijalva.
Foto: José Espinosa
Embalse no borra la memoria de los pueblos
La primera presa construida en Chiapas es la conocida como Malpaso, pero que se llama oficialmente Nezahualcóyotl, con un embalse que abarca 11,000 hectáreas. Construida entre 1958 y 1966, fue puesta en marcha en enero de 1969 desplazando al menos a 1500 personas, en su mayoría indígenas zoques, que radicaban principalmente en el pueblo de Quechula; cuya iglesia emerge en cada temporada de turbinación y se ha convertido en un sitio turístico de temporada. La población que suplió hace 65 años a la antigua localidad zoque, ahora se llama raudales Malpaso.
La presa La Angostura, cuyo nombre oficial es Belisario Domínguez, inicia su construcción en 1969 y fue puesta en operación en julio de 1976 inundando 60,000 hectáreas de terrenos. Más de 1,700 personas de 16 comunidades fueron reubicadas en poblados como Nueva Concordia, El Diamante, y El Ámbar.
A pesar de las promesas de la Comisión Federal de Electricidad para indemnizar por las tierras inundadas, durante décadas los ejidatarios todavía exigen los pagos del monto total acordado, y algunos campesinos fueron reubicados en municipios donde actualmente viven en conflicto, como Venustiano Carranza.