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¿La razón? Comunidades locales y colectivos ambientalistas exigen la cancelación de la obra, pues señalan que el proyecto atenta contra el ecosistema local.
¿Qué es la planta de amoniaco de GPO en el puerto de Topolobampo?
El proyecto contempla una inversión de 1250 millones de dólares, la cual está respaldada por el Banco de Reconstrucción de Alemania, a través de una garantía del gobierno alemán, junto con un bloque de instituciones financieras internacionales.
El complejo tiene proyectado producir 2200 toneladas diarias de amoniaco. En ese sentido, GPO ha afirmado su compromiso con la producción de metanol y amoniaco con bajas emisiones de carbono, a fin de ofrecer una alternativa viable frente a los combustibles fósiles.
El amoniaco es un gas compuesto que se emplea en diversos sectores, como la agricultura, la industria farmacéutica y el sector energético.
De seguir las obras, se prevé que inicie en operaciones en 2027, la cual proyecta una generación de empleos de más de 3000 trabajadores en la etapa de construcción y cerca de 450 puestos, cuando inicie en operaciones.
¿Por qué empezó la controversia en la planta de amoniaco de Topolobampo?
Pese a ello, desde 2014 el proyecto se encuentra en conflicto debido a que la construcción inició sin que se realizara una consulta indígena previa. Al respecto, cabe señalar que el complejo se asienta en zonas habitadas por comunidades de la etnia mayo-yoreme.
A partir de entonces, las comunidades emprendieron desde 2015 varios litigios contra la instalación, pues afirmaron que GPO ocultó sus verdaderas intenciones a los habitantes y pescadores de la región.
A raíz de esta omisión, el colectivo ¡Aquí No!, fundado en 2017, promovió diversos procesos legales que llevaron a que la obra fuera detenida momentáneamente en 2022, luego de que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) revocara los permisos del proyecto y ordenara la reposición del procedimiento para efectuar dicha consulta.
El proceso concluyó con ocho comunidades votando a favor del proyecto, frente a cuatro (precisamente las que habitan en la periferia inmediata de la obra) que votaron en contra.
Sin embargo, la controversia se agudizó con la reciente llegada de maquinaria pesada y la denuncia de cortes en el suministro de servicios. La tensión escaló aún más tras el arribo de las torres de absorción diseñadas para capturar CO2 en la producción de amoniaco.
Igualmente, colectivos denuncian que la operación provocará daños irreversibles, pues succionará 2000 metros cúbicos de agua de mar por hora, la cual será retornada con una temperatura 3 °C más alta y con descargas de salmuera (elevada salinidad), devastando la vida marina. Asimismo, denuncian que podría destruir 21 mil metros cuadrados de bosque de manglar.
Sin acarreo, sin gobierno y sin miedo: La movilización contra la planta de amoniaco en Topolobampo, Ahome, Sinaloa
Hay marchas que se llenan con camiones, listas de asistencia y operadores políticos. Y hay marchas que se llenan de ciudadanos, Aún estando el gobierno en contra. pic.twitter.com/jtYQUoEPTC
En tanto, atentaría con el sustento de más de 5000 familias pesqueras de Topolobampo y comunicados que se sirven de la Bahía de Ohuira.
Además, investigadores estiman que el impacto ambiental destruirá el 60% de la producción de camarón en la bahía, lo que amenaza directamente la seguridad alimentaria, los empleos y la forma de vida de la región, supeditando el entorno natural a un desarrollo económico industrial extranjero.
Igualmente, se ha advertido del riesgo de fugas de amoniaco, lo cual tendría un impacto destructivo en un radio de 15.5 kilómetros alrededor de la planta.