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¿Quién viste a Claudia Sheinbaum? La historia de Olivia Trujillo y los diseños que usa la presidenta

Olivia Trujillo asegura que nunca necesitó publicidad: su trabajo se recomendó de boca en boca hasta llegar a una asistente de la presidenta. Hoy, la mandataria tiene prioridad entre sus clientas.

La historia de Olivia Trujillo y los diseños que usa la presidenta. Foto: Xinhua/Francisco Cañedo | POSTA México (hecha con IA)
La historia de Olivia Trujillo y los diseños que usa la presidenta. Foto: Xinhua/Francisco Cañedo | POSTA México (hecha con IA)

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Copiar Liga
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Mucho antes de que sus vestidos aparecieran en fotografías de la presidenta Claudia Sheinbaum y fueran vistos en distintos lugares del mundo, Olivia Trujillo aprendió a coser mirando a su abuela frente a una vieja máquina de pedal.

Tenía alrededor de seis años cuando comenzó a observarla. Después, vio a su madre transformar telas y retazos en vestidos para ella y sus hermanas. Aquellas prendas, hechas en casa y con los recursos disponibles, despertaron en Olivia un gusto por la costura que con el paso de las décadas se convertiría en su oficio y en el sustento de su familia.

Hoy, desde un taller familiar ubicado en el sur de la Ciudad de México, Trujillo confecciona prendas para la presidenta Claudia Sheinbaum. Su especialidad también ha incluido vestidos de novia, XV años, bautizos, primeras comuniones, trajes sastre y ropa de calle.

Sin embargo, su historia con la mandataria comenzó de una manera que ella misma no imaginaba.

“Yo crecí en el Estado de México, como verán no soy de las Lomas de Chapultepec, no soy una diseñadora famosa, pero me tocó vestir a nuestra presidenta.”

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¿Cómo comenzó Olivia Trujillo a coser?

La costura llegó a su vida desde la infancia. Primero fue la observación de su abuela y después la experiencia de ver a su madre elaborar la ropa de sus hijas.

Pero su profesionalización ocurrió años después, cuando nació su primer hijo, en 1981. En ese momento Olivia ya trabajaba en una fábrica y decidió utilizar el dinero de sus incapacidades para comprar sus primeras herramientas de trabajo.

La decisión fue significativa pues entre las necesidades de su recién nacido, como un cunero, y la posibilidad de comenzar a trabajar por cuenta propia, eligió adquirir una máquina de coser.

Recuerda que fue con su bebé en brazos a cobrar sus incapacidades y posteriormente se trasladó a Izazaga. Con ese dinero compró su primera máquina de cocer.

La máquina que actualmente conserva ya no es aquella primera herramienta. Después de décadas de trabajo, Olivia explica que ha tenido que reemplazarlas conforme dejan de funcionar.

“Esta es una Brother y una Overlook porque sí desde chiquita me gustó coser y me gustó coser bien”, cuenta.

A partir de entonces, la costura se convirtió en el medio con el que ella y su esposo construyeron su patrimonio y sacaron adelante a sus hijos.

“Las carencias, el desear todo, no lo había y que gracias a mi máquina y mis ganas de coser, pues salí adelante.”

Con ese trabajo pudieron comprar un terreno, construir su casa y adquirir su primer automóvil. También lograron pagar la universidad privada de sus dos hijos mayores.

¿Cómo llegó de un taller familiar a vestir a la presidenta?

Olivia asegura que durante años nunca tuvo que recurrir a anuncios para conseguir clientas. Su trabajo se fue recomendando entre personas que conocían la calidad de sus prendas, hasta que esa cadena de recomendaciones terminó llevándola con una asistente de la entonces presidenta electa.

“Sin duda alguna, creo que la calidad de mi trabajo porque nunca ha habido necesidad de anunciarme [...] Porque siempre mi trabajo fue recomendándose de boca en boca y así de boca en boca llegué a una asistente de la presidenta.”

El primer encargo consistió en varios trajes sastre. Olivia recibió las telas y las indicaciones, pero en ese momento no sabía para quién serían las prendas.

Uno de aquellos primeros trabajos fue un traje de tono salmón. Lo confeccionó sin haber tenido a la futura clienta frente a ella para tomarle las medidas y, al día siguiente, descubrió que Claudia Sheinbaum lo estaba utilizando durante un encuentro con el presidente de Colombia, Gustavo Petro.

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Ese momento también le permitió comenzar a identificar los ajustes que necesitaba realizar para conseguir un mejor resultado en las prendas posteriores.

Después llegó una pausa debido a la cantidad de trabajo que tenía por otros compromisos. La relación se retomó alrededor de marzo, durante la campaña presidencial, cuando los encargos comenzaron a multiplicarse.

Blusas, vestidos y trajes se convirtieron en parte de su trabajo cotidiano y comenzaron a incorporar bordados a las prendas.

¿Cuándo comenzó a cambiar la imagen de Sheinbaum?

Para Olivia, los bordados fueron uno de los elementos que comenzaron a darle una identidad particular a los atuendos de Sheinbaum.

“Claro que sí, sí, porque ya al lugar que fuera le incluía un bordado, fuera en la blusa, fuera en el vestido, fuera en el saco y pues le gustó.”

Olivia comenzó a trabajar con textiles y bordados provenientes de artesanos de distintas partes del país, incorporándolos a prendas confeccionadas específicamente para la presidenta.

La relación entre ambas partes del proceso, la elección de los textiles y el trabajo de confección, fue dando forma a algunos de los atuendos de la principal figura de la política del país.

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¿Cuál fue el vestido que marcó la vida de Olivia?

Uno de los diseños más significativos para Olivia fue el vestido que Claudia Sheinbaum utilizó para su boda.

La prenda no surgió como un encargo específico para aquella ocasión. Olivia cuenta que se le ocurrió elaborar un vestido pensando en un viaje a un puerto, debido al clima cálido y a la comodidad que ofrecía.

“Se lo hice y lo entregué y les dije ‘le hice este vestido para cuando vaya a un puerto está fresco y es muy cómodo’  pues sí le acomodo”. 

Finalmente, el vestido fue del agrado de Sheinbaum y terminó siendo utilizado para su boda.

Olivia lo recuerda como una creación particularmente especial porque se trató de un diseño que nació completamente de ella.

“Era un vestido sencillo, de corte semicircular, con un encaje de bolillo y detalles en la cintura, marcó mi vida”.

¿Cuales han sido los vestuarios de Sheinbaum hechos por Olivia?

Después del vestido de novia llegaron otros momentos importantes. Entre ellos, un traje guinda utilizado durante el arranque de campaña y el vestido morado que Sheinbaum utilizó después de la jornada electoral en la que resulto ganadora.

Este último adquirió especial relevancia para Olivia cuando comenzó a aparecer en medios de comunicación de otros países.

“Mi hijo me dice ‘Mamá, mira, tu vestido se está viendo en Rusia, en China, en Japón’. Pues sí, muy orgullosa.”

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¿Cómo vivió Olivia el reconocimiento internacional al estilo de Sheinbaum?

La aparición de Claudia Sheinbaum entre las personas con más estilo de 2025, de acuerdo con The New York Times, tomó por sorpresa a Olivia.

No se enteró inicialmente por un periódico o un medio de comunicación. Fueron algunas de sus clientas quienes comenzaron a enviarle mensajes de felicitación.

“Pues muy, muy orgullosa, pero no me la creía porque yo no había visto ningún periódico, ningún medio, sino fueron las clientas que me estuvieron mandando felicitaciones.”

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Con el tiempo entendió que una parte del reconocimiento estaba relacionada con el trabajo que había realizado junto con Telma, asistente de la presidenta.

“Es que tú le diste el estilo a la presidenta”, recuerda que le dijeron.

¿Cuánto tarda Olivia en confeccionar un vestido para la presidenta?

El tiempo depende del diseño, pues puede dedicar medio día, un día completo o incluso dos días a una prenda.

Una de las razones por las que el proceso puede ser más rápido es que ya conoce las medidas de la presidenta.

“Un día, a veces medio día, a veces el día completo, a veces dos días, depende del modelo que sea, pero como ya la tengo medidita ya es rápido, es pan comido.”

¿Qué hay detrás de los bordados que utiliza en la ropa de Sheinbaum?

Una parte importante de su trabajo consiste en integrar textiles y bordados a prendas hechas a la medida.

Pero Olivia explica que no basta con recibir una pieza artesanal y colocarla directamente sobre una prenda. El tamaño y las proporciones deben tomarse en cuenta para que el resultado final funcione.

“Yo fui la que inició todo esto porque no es lo mismo que me trae una blusa y me dicen: ‘Es para la presidenta, hágase la chiquita’. Le va a quedar deforme. Entonces es hacer un vestido a su medida con el huipil en cuestión.”

A partir de esa experiencia comenzó a encontrar maneras de adaptar los textiles a vestidos, trajes y otras prendas.

También existe otro proceso menos visible, la reutilización de ropa.

Olivia cuenta que algunas prendas regresan al taller para ser modificadas. Los adornos, textiles o bordados pueden retirarse y utilizarse nuevamente, dando lugar a una prenda distinta.

Incluso ha recibido ropa dañada que posteriormente puede ser transformada.

“Reacomodamos su ropa, las prendas que se pone, por ejemplo, aquí este vestido ya se lo puso así, pero ya le quité los adornos, los textiles, el bordado y ya le puse otro, ya lo entregué, pero ya es otro vestido.”

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¿Qué significó para Olivia llegar a vestir a la presidenta?

La historia que comenzó con una niña observando a su abuela coser terminó llevándola a confeccionar prendas para la titular del Ejecutivo.

Para Olivia, existen dos momentos que marcaron especialmente su trayectoria: la compra de aquella primera máquina de coser y el día en que comenzó a trabajar para la presidenta.

Cuando Claudia Sheinbaum ganó la elección presidencial, llegó también el momento de conocerla personalmente para tomarle las medidas.

Siendo yo tan pequeña, tan pobre, ¿cuándo me iba a imaginar que iba a estar cosiéndole los vestidos a la presidenta y que mi trabajo le iba a gustar? Imagínate.”

Olivia reconoce que nunca estuvo entre sus planes convertirse en una diseñadora reconocida ni llegar a trabajar en la Presidencia.

“Pues que se puede soñar en grande y puedes alcanzar tus sueños, claro que nunca estuvo en mis sueños, o sea, llegar a ser una diseñadora o una costurera a este nivel.”

Y resume lo que representa para ella confeccionar la ropa de Sheinbaum, “Mira que coser los vestidos para la presidenta pues es un honor y mucho orgullo para mí.”

¿Quiénes fueron sus clientas antes de llegar a la Presidencia?

La llegada a la Presidencia no fue el primer contacto de Olivia con clientas vinculadas a altos cargos.

Su trayectoria también estuvo relacionada con familias de integrantes de las Fuerzas Armadas. Su padrastro fue militar y posteriormente su esposo también lo fue, lo que le permitió conocer a clientas del ámbito militar y naval.

Entre ellas recuerda a la esposa del secretario de Marina Mariano Sáynez y a Patricia Espinosa Cantellano, quien fue secretaria de Relaciones Exteriores durante el sexenio de Felipe Calderón.

La diferencia es que el trabajo para la presidenta amplió el alcance de su nombre y provocó que nuevas personas comenzaran a buscarla a través de redes sociales.

Aun así, mantiene una prioridad clara, “Pero ahorita pues la presidenta tiene prioridad mientras ella quiera que le siga haciendo sus trajes, yo con mucho gusto.”

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