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En 2026, el Servicio de Administración Tributaria (SAT) mantiene activa su estrategia de fiscalización para verificar que personas físicas y morales cumplan correctamente con sus obligaciones fiscales.
Esto implica que pueden realizar auditorías, visitas domiciliarias o revisiones de gabinete para analizar tu contabilidad, bienes y operaciones declaradas.
El SAT puede realizar auditorías, visitas domiciliarias y revisiones de gabinete para verificar el cumplimiento fiscal. Foto: X (@SATMX)
El fundamento legal se encuentra en el artículo 42 del Código Fiscal de la Federación, que faculta a la autoridad para comprobar que las operaciones reportadas existan, sean reales y estén debidamente respaldadas con documentación.
¿Qué revisa el SAT durante una auditoría?
Cuando el SAT ejerce sus facultades de comprobación, puede verificar:
El objetivo es confirmar que lo declarado corresponde con la actividad económica real del contribuyente y que cada ingreso o deducción cuenta con soporte documental suficiente.
La Procuraduría de la Defensa del Contribuyente (PRODECON) subraya que contar con información organizada (ya sea física o digital) es clave para acreditar la “materialidad de las operaciones”, es decir, demostrar que las transacciones ocurrieron en la realidad y no solo en papel.
Para evitar multas, es indispensable revisar que tengas:
Facturas electrónicas (CFDI) correctamente emitidas y recibidas.
Contratos que respalden servicios o compras relevantes.
Tener facturas, contratos y estados de cuenta en orden es clave para evitar multas. Foto: X (@SATMX)
Estados de cuenta bancarios vinculados con tus operaciones.
Declaraciones presentadas en tiempo y forma.
Registros contables actualizados y conciliados.
Documentación que respalde deducciones y acreditamientos.
Tener estos documentos organizados facilita responder a cualquier requerimiento del SAT y reduce riesgos legales.
¿Qué pasa si no cuentas con la documentación adecuada?
La falta de respaldo documental puede generar consecuencias graves. El SAT podría:
Desconocer deducciones o créditos fiscales, aumentando el impuesto a pagar.
Determinar ingresos omitidos y aplicar multas.
Imponer sanciones por incumplimiento de obligaciones formales.
Además, la ley obliga a conservar la documentación fiscal durante al menos cinco años, periodo en el que la autoridad puede ejercer sus facultades de revisión.
La autoridad fiscal puede revisar la materialidad de las operaciones declaradas por los contribuyentes. Foto: X (@SATMX)
¿Cómo prepararte ante una posible revisión?
Más allá de cumplir con declaraciones periódicas, es recomendable realizar revisiones internas constantes, verificar que los CFDI coincidan con registros contables y asegurarse de que cada operación relevante tenga soporte documental suficiente.
Mantener la contabilidad en orden no solo es una obligación legal, sino la mejor defensa ante una auditoría. En un entorno de fiscalización activa, prevenir es la estrategia más efectiva para evitar multas y complicaciones fiscales con el SAT.