¿Cómo pasó Nuevo León de la pandemia al mejor sistema de salud del país? Alma Rosa Marroquín lo explica
La estrategia estatal inició reconociendo con precisión quirúrgica las principales causas de mortalidad evitable y atendiendo el desgaste emocional del personal médico tras la pandemia.
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La historia reciente de la salud pública global se escribe entre cifras de emergencia, hospitales colapsados y un profundo desgaste emocional colectivo.
En Nuevo León, la pandemia de COVID-19 dejó un panorama sumamente complejo: centros médicos reconvertidos por la urgencia, presupuestos tensados al límite, personal sanitario agotado tras enfrentar la pérdida de compañeros en la primera línea de batalla y una ciudadanía que, golpeada por la incertidumbre, había perdido la confianza en las instituciones de atención médica.
Frente a este escenario adverso, la administración estatal asumió el reto monumental de rediseñar por completo la infraestructura y la estrategia sanitaria. Cuatro años de trabajo arduo, planeación rigurosa y cercanía social han dado frutos tangibles.
El impacto de esta transformación no es menor. De acuerdo con la Medición de la Pobreza Multidimensional 2024 del INEGI, Nuevo León se ha consolidado como el Estado con menor carencia en servicios de salud en todo México.
Además, se erige como la única entidad federativa capaz de reducir de manera
significativa el gasto de bolsillo familiar, es decir, el dinero que los hogares destinan por cuenta propia para atender emergencias médicas.
Las autoridades sanitarias se dieron a la tarea de realizar un diagnóstico minucioso y exhaustivo para conocer el estado exacto en el que operaban las unidades médicas, identificando con precisión quirúrgica las principales causas de mortalidad evitable en la región: la mortalidad materna, los decesos por cáncer de mama, el cáncer infantil y los infartos fulminantes.
Atender cada una de estas problemáticas exigió ir más allá de la simple adquisición de equipo médico o la ampliación de presupuestos.
Requirió sanar primero el tejido humano interno. La Secretaría de Salud reconoció que el personal médico y de enfermería cargaba con cicatrices emocionales profundas, producto del cansancio extremo y del dolor de ver partir a colegas y pacientes durante los momentos más críticos de la emergencia sanitaria.
Con sensibilidad y liderazgo, se tejió una estrategia que combinó el rigor científico con la empatía humana más elemental.
Al respecto de este cambio de visión, la funcionaria detalló que el análisis inicial obligó a replantear la forma en que se estructuraban las metas operativas:
“Teníamos que rediseñar el modelo y centrarnos justamente en qué era lo que nos estaba doliendo y qué era lo que estaba lastimando más a nuestra población”, explicó Marroquín.
¿De qué manera se rompieron las barreras y los hilos aislados entre instituciones?
Uno de los vicios históricos más arraigados en el sector salud mexicano era la desconexión operativa entre sus diferentes niveles y dependencias.
“El primer nivel, que es el primer contacto, no se comunicaba con el segundo nivel, no se comunicaba con el área de salud pública y esos, digamos, esos hilos en los que se trabajaba los hemos ido transversalizando y hemos roto esas barreras para que la comunicación se de de forma mucho más efectiva”, explicó.
Asimismo, la titular de salud enfatizó que la clave de la sostenibilidad del programa recae en la colaboración estrecha.
“Ningún sistema de salud en el mundo puede solo si no trabaja en equipo, si no integra a todas las instituciones públicas y privadas bajo una misma causa común”, comentó.
Esta integración permitió sumar voluntades institucionales de gran calado. Hoy en día, la coordinación entre el IMSS, el ISSSTE y el sector privado converge para constituir, de forma práctica, un solo sistema estatal de salud sólido y funcional.
¿Por qué el paciente es el verdadero centro de gravedad en este nuevo trayecto de vida?
Bajo la perspectiva del modelo actual, el sistema sanitario reconoce una verdad innegable: las personas no pertenecen de por vida a una sola ventanilla institucional. Los ciudadanos transitan constantemente a lo largo de su existencia por distintos esquemas laborales, formales, informales o privados.
“Al final, el paciente transita, hay pacientes que de pronto tienen un trabajo formal y van al IMSS, de pronto regresan con nosotros, luego van al ISSSTE, luego se van a un privado y es el mismo paciente, es la misma persona y estamos todos brindándole un pedacito de la atención a lo largo del trayecto de su vida”, detalló.
Para reforzar esta idea, la especialista puntualizó que la meta principal consistió en dejar de fragmentar la atención médica por dependencias y ver al ciudadano de manera integral:
“La persona no cambia sus necesidades de salud solo porque cambia de empleo o de afiliación; por eso el modelo tenía que ser flexible, universal y rodear al paciente de certidumbre en cualquier etapa de su vida”, mencionó.
Esta visión colaborativa garantiza que, sin importar dónde se encuentre el ciudadano en un momento determinado, reciba una atención integral y coordinada que cuide de su bienestar general.
¿Cuáles son los programas clave y pilares que transformaron el rumbo de Nuevo León?
A partir de este diagnóstico y de la unificación institucional, se detonó una batería de programas sociales y operativos sin precedentes que hoy conforman el núcleo del libro:
Coberturas universales pioneras: Programas de atención integral y gratuita para niñas, niños y adolescentes con cáncer, así como cobertura universal para la detección y tratamiento del cáncer de mama.
Sentido de pertenencia social: Creación de la tarjeta Cuidar tu salud, diseñada específicamente para dar certidumbre y cobertura a las personas sin seguridad social.
Programas de apoyo comunitario: Iniciativas de gran impacto humano como Asistimos con amor y Alimentar con Amor.
Innovación médica especializada: Implementación del primer sistema de Salud Mental unificado en el país, el protocolo Código Infarto, el programa OYE: Oír y escuchar, la Unidad Amable del Adulto Mayor y robustos modelos de calidad e infraestructura.