¡De película! La casa del terror en Escobedo que abre sus puertas gratis desde hace 18 años
Desde hace 18 años, Tomás Jiménez Flores transforma la fachada y cochera de su vivienda en una casa del terror con cerca de 200 figuras de personajes de películas, que abre gratuitamente para que chicos y grandes disfruten de esta experiencia.
La vivienda no solamente recibe adornos: también cambia de apariencia. Tomás pinta la fachada y acondiciona cada espacio para dar vida a un recorrido donde los protagonistas son cerca de 200 figuras o más, de distintos tamaños. Foto: POSTA.
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Entre brujas que sobrevuelan los árboles, calaveras gigantes, esqueletos, demonios de ojos rojos y personajes que parecen escapar de las películas de terror, una vivienda en el municipio de Escobedo se transforma cada año en un escenario que sorprende a chicos y grandes.
Se trata de la casa del terror de Tomás Jiménez Flores, quien desde hace 18 años convierte su pasión por Halloween en una experiencia que comparte gratuitamente con las familias que llegan para conocer cada rincón de su peculiar colección.
La aventura comienza desde semanas antes. Tomás combina su trabajo cotidiano con los preparativos de la decoración, a la que dedica principalmente los fines de semana y domingos. Con aproximadamente un mes de anticipación comienza a organizar las piezas y preparar todo para que, en apenas tres días, la cochera y la fachada de su casa queden transformadas.
La vivienda no solamente recibe adornos: también cambia de apariencia. Tomás pinta la fachada y acondiciona cada espacio para dar vida a un recorrido donde los protagonistas son cerca de 200 figuras o más, de distintos tamaños.
Annabelle, Chucky, la novia de Chucky, hombres lobo, payasos terroríficos, zombies, brujas y enormes esqueletos forman parte de esta colección que ha crecido año con año. Algunos personajes cuentan con mecanismos de movimiento y sonido, conocidos como animatrónicos, que sorprenden a los visitantes cuando menos lo esperan.
En la parte superior de la vivienda destaca la figura de un demonio con los ojos rojos, mientras que en los árboles aparecen brujas montadas en sus escobas. También hay enormes calaveras y esqueletos que alcanzan aproximadamente los dos metros y medio o incluso tres metros de altura.
¿Cómo comenzó esta aventura que ya suma 18 años y qué significa para ti compartirla con la gente?
Tomás recuerda que desde pequeño le llamaban la atención las casas decoradas para Halloween. Sin embargo, muchas veces solamente podía observarlas desde afuera, pues no tenía la oportunidad de entrar y conocer de cerca las figuras.
Esa experiencia fue precisamente la que lo motivó a hacer algo diferente: abrir las puertas de su propia casa para que las nuevas generaciones pudieran disfrutar lo que él solamente alcanzaba a mirar desde la calle.
Para él, la mayor satisfacción es ver llegar a las familias, observar cómo los niños se sorprenden, cómo los adultos se toman fotografías y cómo los visitantes recorren cada espacio. No existe un beneficio económico, pues la entrada es completamente gratuita.
Su colección también ha crecido gracias a las piezas que adquiere cada año. Generalmente incorpora dos o tres personajes nuevos, además de recibir propuestas de personas que conocen su afición y le ofrecen figuras que podrían interesarle.
Y mientras los visitantes recorren la decoración, los preparativos también contemplan uno de los momentos más esperados: la noche del 31 de octubre.
¿Qué sucede durante Halloween y cuántas bolsitas de dulces preparas para recibir a los niños?
Tomás explica que ese día la afluencia de personas aumenta considerablemente, al grado de que en ocasiones resulta complicado caminar por la cantidad de familias que llegan.
Para recibir a los pequeños prepara alrededor de mil 300 bolsitas de dulces, que entrega gratuitamente. En esta tarea también ha recibido el apoyo de vecinos que se suman con donaciones para ayudar a completar los obsequios.
La entrada y salida de los visitantes están organizadas para facilitar el recorrido y permitir que más personas puedan disfrutar de la experiencia.
Durante nuestra visita, la casa ya registraba la llegada de familias, grupos de amigos, niños y adultos que no querían perderse la oportunidad de conocer este escenario.
¿Qué invitación les haces a quienes todavía no conocen tu casa del terror?
Tomás invita a las familias a visitar su vivienda, ubicada en Villa Palacio 401, en la colonia Jollas de Anáhuac, en Escobedo. También pueden encontrarlo en Facebook con su nombre.
La experiencia es gratuita y está pensada para que todos puedan acercarse, tomarse fotografías, grabar videos y disfrutar de los personajes.
En esta ocasión, la visita también tuvo su propia caracterización: mientras Tomás recibió a POSTA vestido con una enorme calabaza terrorífica, Rosy Sandoval se colocó una máscara para entrar de lleno en el ambiente de Halloween y conocer de cerca cada rincón de esta casa.
Porque detrás de cada figura, cada sonido y cada detalle hay horas de trabajo, una colección que crece año con año y, sobre todo, una historia personal que Tomás decidió compartir con los demás.
Lo que alguna vez fue un deseo de niño, hoy es una experiencia que reúne a familias enteras y convierte su casa en uno de los recorridos más llamativos de la temporada en Escobedo.