Nuevo León

DIF Monterrey: una red de apoyo que busca transformar vidas

El DIF Monterrey amplía sus programas de apoyo, rehabilitación e inclusión para transformar la vida de miles de regiomontanos.


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El DIF Monterrey encabezado por la presidenta, Gaby Oyervides, ha construido una red de atención que busca acompañar a las familias regiomontanas en distintas etapas y circunstancias de la vida: desde la infancia y la adolescencia, hasta la edad adulta y la tercera edad; desde una necesidad de asistencia social, hasta un proceso de rehabilitación o la búsqueda de mejores condiciones para vivir con alguna discapacidad.

Y detrás de cada programa hay historias de personas.

Historias de quienes volvieron a ver mejor después de una cirugía de cataratas; de quienes encontraron atención para recuperar movilidad; de niñas y niños que ahora cuentan con nuevas oportunidades; de personas con discapacidad que buscan alcanzar una mayor autonomía y de familias que reciben acompañamiento cuando más lo necesitan.

Uno de los proyectos más recientes es la renovación de la Ciudad de la Inclusión, donde el Gobierno de Monterrey, encabezado por el alcalde Adrián de la Garza; y a través del DIF, puso en marcha el Sistema Integral para el Desarrollo de la Autonomía y Vida Independiente de Personas con Discapacidad.



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La remodelación representó una inversión de 51.6 millones de pesos y permitió habilitar 20 áreas especializadas, entre ellas gimnasio de fisioterapia integral, gimnasio neuromotor, rehabilitación acuática, atención psicológica inclusiva, cocina inclusiva, cámara de estimulación multisensorial, arte terapia, Nutri Centro y espacios para atender discapacidades auditiva y visual.

También cuenta con cancha deportiva, domo acuático terapéutico, auditorio, huerto, estancia, juegos infantiles y “Mi Casita”.

Pero la intención va más allá de rehabilitar.

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El objetivo es que las personas puedan desarrollar herramientas para desenvolverse con mayor independencia, no solamente dentro de su hogar, sino también en su colonia, en su entorno social y, cuando sea posible, incluso incorporarse a una actividad laboral.

El sistema contempla cuatro pilares: fortalecer la mente, fortalecer el cuerpo, incrementar la autonomía y promover la inclusión.

Y la atención no está dirigida únicamente a quienes viven con una discapacidad. También contempla a sus cuidadores y familias.

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¿Qué hay detrás de las cifras?

El DIF Monterrey también ha impulsado acciones que buscan atender necesidades muy concretas de la población.

Entre ellas se encuentran las cirugías de cataratas, con alrededor de 500 procedimientos reportados; el programa de reconstrucción mamaria gratuita en colaboración con el Hospital Universitario; y los apoyos de asistencia social que, de acuerdo con las cifras proporcionadas, han alcanzado a más de 100 mil personas.

A través de “Oficialmente Regios”, 560 niñas y niños han sido registrados, mientras que los programas “Maneja Seguro” y “Maneja Seguro Moto” han llegado a 2 mil 792 y 550 participantes, respectivamente.

Son programas que pueden parecer distintos entre sí, pero que tienen algo en común: buscan responder a necesidades que existen en la vida cotidiana.

También se inauguró un salón de fiestas infantiles completamente gratis. Además de espacios y actividades dirigidos a niñas, niños, adolescentes y personas adultas mayores.

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Y está el Vivero Inclusivo, inaugurado junto con la nueva Ciudad de la Inclusión y donado por Grupo DAGS, como otro espacio que busca sumar oportunidades de participación.

De la asistencia a la autonomía

El reto de una institución como el DIF no solamente está en entregar un apoyo.

También está en acompañar.

En ayudar a que una persona que enfrenta una discapacidad pueda encontrar herramientas para desenvolverse; que una familia tenga dónde acudir; que una persona adulta mayor encuentre atención; que un niño tenga acceso a una oportunidad que antes no tenía; que alguien que necesita una cirugía pueda recuperar una función tan cotidiana como ver mejor.

Por eso, hablar del DIF Monterrey también implica hablar de historias que muchas veces no aparecen completas en una cifra.

Porque detrás de las 500 cirugías hay personas que recuperaron parte de su visión.

Detrás de miles de personas atendidas en asistencia social hay familias que atravesaban una necesidad.

Detrás de los programas de manejo hay personas que adquirieron conocimientos para conducir de manera más segura.

Y detrás de la nueva Ciudad de la Inclusión hay personas con discapacidad que ahora cuentan con más espacios y herramientas para trabajar en su autonomía.

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El propio concepto de la nueva Ciudad de la Inclusión resume una parte importante de esta visión: no mirar solamente las limitaciones de una persona, sino descubrir su potencial.

Ese es quizá uno de los mayores desafíos de cualquier política de asistencia social: que la ayuda no termine en la entrega de un beneficio, sino que pueda convertirse en una oportunidad para recuperar capacidades, fortalecer a una familia o abrir una puerta que antes permanecía cerrada.

Una institución que busca estar cerca

El DIF Monterrey tiene presencia en momentos muy diferentes de la vida de una familia.

Está con la niñez, con adolescentes, con adultos y con personas mayores. Está con quienes requieren rehabilitación, con personas con discapacidad, con cuidadores y con familias que atraviesan alguna situación de vulnerabilidad.

Y cada programa representa una forma distinta de acercarse a esas necesidades.

Al final, los números permiten dimensionar el alcance.

Pero las historias permiten entender su significado.

Porque una cifra puede decir que fueron 500 cirugías.

Una historia puede contar lo que significa volver a ver.

Una cifra puede hablar de miles de personas capacitadas.

Una historia puede explicar por qué aprender a manejar puede representar independencia.

Una cifra puede registrar a cientos de niñas y niños.

Pero detrás de cada nombre hay una familia.

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Y es ahí donde el trabajo de una institución como el DIF Monterrey deja de ser solamente una lista de programas y se convierte en algo mucho más cercano: una red de apoyo que busca acompañar a las personas, atender sus necesidades y abrirles nuevas posibilidades.

Desde una cirugía hasta una rehabilitación; desde un curso de manejo hasta un espacio de inclusión; desde un apoyo social hasta un lugar donde una persona pueda descubrir nuevamente todo lo que es capaz de hacer.

Porque ayudar también puede significar devolver autonomía, recuperar oportunidades y, en muchos casos, cambiar la vida cotidiana de una persona y de toda una familia.


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