El pequeño José necesita ayuda para recuperar la movilidad tras fatal accidente en la Saltillo- Monterrey | VIDEO
El pequeño José Naim permanece prácticamente inmovilizado después de un accidente ocurrido en la autopista Saltillo-Monterrey, en el que murió su padre.
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Hay esperanzas que parecen pequeñas cuando se expresan en números, pero que para una familia significan absolutamente todo.
Para los seres queridos de José Naim López Esquivel, ese número es el uno por ciento.
Es la posibilidad a la que hoy se aferran para que el pequeño pueda recuperarse, volver a caminar y recuperar la vida que tenía antes del accidente que cambió el destino de su familia.
El pasado 4 de octubre, cinco integrantes de una familia viajaban por la autopista Saltillo-Monterrey cuando sufrieron un accidente frontal. El impacto tuvo consecuencias devastadoras: José Antonio López Hernández, padre de familia, perdió la vida en el lugar, mientras que su esposa, sus dos hijos y una hermana de ella resultaron lesionados.
Entre los heridos se encontraba José Naim, quien inicialmente fue trasladado al Hospital Materno Infantil de Saltillo. Sin embargo, conforme pasaban los días, la familia comenzó a notar que el menor perdía la movilidad de su cuerpo.
La preocupación creció al observar que sus condiciones eran cada vez más delicadas. Actualmente, prácticamente todo su cuerpo permanece inmovilizado. Lo único que puede mover es su cabeza.
Foto: Foto: Rosy Sandoval
Pero José Naim sigue consciente. Piensa, habla y encuentra la manera de expresar su agradecimiento a las personas que se han sumado a su causa.
Su tía, María Elena López Hernández, cuenta que el niño es alegre, simpático y carismático. Quienes lo conocen saben que tiene una personalidad especial y un corazón enorme.
“Sabemos que es un porcentaje muy pequeño, que mucha gente puede decir que es el 99 contra el uno por ciento, pero los milagros existen. Eso es lo que nos mantiene vivos: ese uno por ciento. Sabemos que mi sobrino va a salir victorioso, que va a volver a caminar y que va a volver a ser el niño que era”, comparte María Elena.
La familia mantiene la esperanza de que una intervención médica pueda abrirle una oportunidad de recuperación, aunque el panorama es complicado.
Mientras tanto, la mamá de José Naim, Silvia Isabel Esquivel Hernández, continúa hospitalizada en el Hospital General de Saltillo, donde espera una cirugía debido a una fractura de cadera y otras lesiones de gravedad.
En el accidente también resultó herida Elisa Esquivel Hernández, hermana de Silvia Isabel, quien sufrió una fractura de clavícula y cuatro costillas. Después de siete días de hospitalización fue dada de alta.
La familia, que vive en la colonia Unidad Habitacional Independencia, en Apodaca, Nuevo León, enfrenta ahora no solamente el dolor de haber perdido a José Antonio, sino también la incertidumbre de lo que viene para los sobrevivientes.
Foto: Rosy Sandoval
¿Cómo pueden ayudar las personas a José Naim y a su mamá?
La solidaridad comenzó a multiplicarse gracias a Karen Martínez, amiga de la familia, quien impulsó un movimiento de apoyo en redes sociales. A través de rifas, eventos con causa y una campaña en GoFundMe, decenas de personas han comenzado a sumarse.
También se han organizado acciones desde Facebook y una cuenta de TikTok identificada como “Apoyemos a Naim” con el propósito de ampliar el alcance de la ayuda.
La familia asegura que está moviendo cielo, mar y tierra para conseguir los recursos que necesitan y acompañar a Silvia Isabel y a José Naim en este proceso.
Foto: Rosy Sandoval
Hoy, el pequeño necesita mucho más que palabras de aliento. Necesita que su historia llegue a más personas, que la solidaridad se convierta en apoyo y que quienes tengan la posibilidad de ayudar se sumen a esta lucha.
¿Porque para José Naim, ese uno por ciento no es una cifra más?
Es la esperanza de volver a caminar, de volver a jugar, de abrazar a su familia y de tener la oportunidad de crecer.
Su familia no pide que el mundo olvide lo difícil que es su situación. Pide que no los deje solos.
Por ese uno por ciento, José Naim sigue luchando. Y su familia también.