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Nuevo León

Ernesto Chavana opina sobre el peligro de las tandas: ¿Por qué ya no vale la palabra?

Chavana señala el peligro de las tandas y el fraude en esquemas de ahorro informal, reflexionando sobre la desconfianza en la sociedad actual.


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En una reciente intervención para POSTA Opinión, el conductor Ernesto Chavana lanzó una advertencia contundente sobre los riesgos de participar en "tandas" y esquemas de ahorro informal.

Basándose en el fraude de una joven llamada Ingrid, quien presuntamente engañó a 50 personas con promesas de rendimientos irreales, Chavana reflexiona sobre la pérdida de valores y la fragilidad de la confianza en la sociedad actual.

¿Por qué las tandas ya no son seguras hoy?

Antaño, la palabra empeñada era garantía suficiente para cualquier trato. Sin embargo, Chavana sostiene que los tiempos han cambiado drásticamente:

  • Pérdida de valores: La educación y el respeto por los compromisos han decaído; hoy la firma vale poco y la palabra, nada.
  • Cualidades del estafador: Los defraudadores modernos poseen un cinismo absoluto y una labia capaz de "endulzar el oído" incluso a familiares y amigos cercanos.

¿Cómo operó el fraude que encendió las alarmas?

El caso de Ingrid es un ejemplo de cómo la desesperación y la ambición ciegan el juicio. La promesa era entregar $90,000 para recibir casi $900,000, una cifra astronómica que atrajo a personas con necesidades urgentes.

Víctimas vulnerables: Muchas familias entregaron sus ahorros destinados a tratar enfermedades o pagar hospitales, perdiendo su patrimonio ante una oferta que, por sentido común, era imposible de cumplir. 

La trampa del "ofertón": Chavana compara esto con quien ofrece un auto de $250,000 en solo $70,000; si el beneficio es excesivo, el engaño es seguro.

¿Qué esperar de la justicia en estos casos?

Para el comunicador, el panorama legal es desalentador. La burocracia convierte la recuperación del dinero en una "bola de nieve" interminable:

Gastos elevados en abogados antes de siquiera iniciar el proceso.

Lentitud extrema en las investigaciones y juicios que pueden durar años.

  • "Desconfíe hasta de su sombra", concluye Chavana, recordando que en temas de dinero, hasta el vecino más bonachón puede resultar una decepción.
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