Nuevo León

La Casa de los Tubos en Nuevo León: de leyenda urbana a residencia renovada que conserva parte de su historia

Construida en la década de los setenta y rodeada de leyendas paranormales, la emblemática propiedad de Contry La Escondida permaneció durante años inconclusa hasta ser remodelada casi en su totalidad, convirtiéndose en una residencia que conserva algunos elementos de su arquitectura original.


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La Casa de los Tubos, uno de los inmuebles más conocidos por su peculiar arquitectura y las leyendas que la rodean en Nuevo León, dejó atrás su prolongado abandono para convertirse en una residencia renovada, aunque su historia continúa despertando curiosidad entre quienes recuerdan su aspecto original.

Una construcción que llamó la atención desde los años setenta

Ubicada en la colonia Contry La Escondida, en el municipio de Guadalupe, en el área metropolitana de Monterrey, la Casa de los Tubos comenzó a construirse durante la década de 1970.

Su diseño destacó por las estructuras cilíndricas de concreto que conformaban buena parte del inmueble, una apariencia poco habitual para las viviendas de la época que terminó por darle el nombre con el que se hizo popular.

La edificación permaneció durante décadas en obra gris, sin concluirse y expuesta a la vista de quienes transitaban por la zona. Con el paso de los años, su estructura inusual y su prolongado abandono contribuyeron a convertirla en uno de los lugares más comentados de la región.

Sin embargo, detrás de su fama también surgieron distintas versiones sobre las razones por las que la construcción quedó inconclusa.

La historia de la niña en silla de ruedas: lo que cuenta la leyenda

Una de las narraciones más conocidas sostiene que la casa fue diseñada por encargo de un padre que buscaba ofrecerle a su hija, quien utilizaba una silla de ruedas, un espacio donde pudiera desplazarse con mayor libertad.

Según este relato, las estructuras tubulares y las rampas interiores permitirían conectar distintos niveles de la vivienda y facilitar el movimiento de la menor.

La leyenda también cuenta que la niña habría sufrido una caída durante la construcción y que su muerte habría marcado el destino del proyecto. Otras versiones incorporan supuestos accidentes de trabajadores, apariciones y ruidos inexplicables.

Con el tiempo, estas historias alimentaron la fama paranormal del inmueble, que durante años fue relacionado con presuntas manifestaciones sobrenaturales.

No obstante, es importante distinguir entre los relatos populares y los hechos documentados: las versiones sobre el fallecimiento de la niña y las supuestas apariciones no cuentan con evidencia pública concluyente que permita presentarlas como hechos comprobados.

El aspecto de la casa, sus espacios sin terminar y las historias transmitidas entre generaciones contribuyeron a consolidar su lugar dentro de las leyendas urbanas de Nuevo León.

De una propiedad abandonada a una residencia renovada

Después de permanecer durante décadas sin terminar, la Casa de los Tubos inició una nueva etapa cuando Hugo Schiaffino logró adquirirla en 2008, luego de un proceso de búsqueda y trámites legales que comenzó años antes.

El proyecto de renovación quedó en manos de los arquitectos regiomontanos Enrique Leal Villarreal y Mario Delgado, de Grupo Urban y Stato, respectivamente. Los trabajos comenzaron en 2016 y concluyeron en 2018.

La intervención representó un reto: modernizar el inmueble sin eliminar los elementos que lo habían convertido en un referente arquitectónico de la ciudad.

Aunque la propiedad fue transformada casi en su totalidad, los responsables conservaron parte de la estructura tubular original. El proyecto incorporó espacios más amplios, ventanales, acabados de madera, mármol y tonos claros, además de integrar una alberca y áreas exteriores.

Uno de los cambios más importantes consistió en reorganizar los espacios para aprovechar mejor el terreno y conectar las áreas de la residencia. De esta manera, la antigua construcción quedó integrada en un proyecto contemporáneo que combina elementos de su pasado con nuevas soluciones arquitectónicas.

La remodelación recibió reconocimientos internacionales

La transformación de la Casa de los Tubos no solamente cambió su apariencia, sino también la manera en que se reconoce el inmueble.

En 2020, el proyecto obtuvo un reconocimiento en los International Property Awards, dentro de la categoría residencial. Posteriormente, en 2021, también recibió un galardón de los TITAN Business Awards por su propuesta de arquitectura residencial.

Estos reconocimientos colocaron nuevamente a la propiedad en el interés público, aunque esta vez por su diseño y renovación, además de la fama que había adquirido por las leyendas urbanas.

La intervención demostró que era posible conservar una estructura reconocible para los habitantes de Nuevo León y, al mismo tiempo, adaptarla a las necesidades de una residencia contemporánea.

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Actualmente es habitada y conserva espacios que recuerdan su pasado

A diferencia de las imágenes que durante años circularon de una construcción abandonada, la Casa de los Tubos es actualmente una propiedad privada habitada.

Actualmente, vive ahí la familia de un músico integrante de Strawberry Pom, agrupación que en ocasiones realiza grabaciones de video en algunos espacios del inmueble.

En esas producciones es posible apreciar rincones que conservan elementos de la estructura anterior y que permiten observar parte de la apariencia que caracterizaba a la casa antes de su remodelación.

Este detalle ofrece una nueva perspectiva sobre el lugar: mientras su imagen exterior y buena parte de sus instalaciones fueron renovadas, algunos de sus elementos arquitectónicos originales permanecen como testimonio de la construcción que durante años alimentó la curiosidad de los regiomontanos.

No obstante, al tratarse de una residencia privada, su presencia en videos o fotografías no significa que esté abierta al público. La curiosidad por conocerla debe respetar la privacidad de quienes actualmente la habitan.

Un mito que sigue presente en la memoria de Nuevo León

A pesar de su transformación, la Casa de los Tubos continúa vinculada a las historias que surgieron durante sus años de abandono.

La supuesta muerte de una niña, los presuntos accidentes y las apariciones forman parte de una leyenda urbana que ha pasado de una generación a otra. Sin embargo, estos relatos no deben confundirse con una reconstrucción histórica comprobada.

Hugo Schiaffino, quien adquirió la propiedad y participó en su nueva etapa, explicó en entrevistas periodísticas que su interés por el inmueble estaba relacionado con su ubicación, sus vistas y el potencial arquitectónico de la construcción.

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La historia de la casa también refleja cómo un edificio puede adquirir una identidad propia dentro de la memoria colectiva de una ciudad. Durante años, su estructura inconclusa fue motivo de rumores; posteriormente, su renovación la convirtió en un proyecto reconocido en el ámbito arquitectónico.

Hoy, la Casa de los Tubos representa la convivencia entre una construcción singular, una leyenda urbana y una nueva etapa residencial. Aunque su apariencia cambió considerablemente, el interés por conocer su pasado permanece vigente.

Entre los recuerdos de quienes la conocieron cuando estaba abandonada y las imágenes actuales que circulan en internet, este inmueble continúa siendo uno de los ejemplos más reconocibles de cómo la arquitectura y las historias populares pueden convertir una propiedad privada en parte del imaginario de Nuevo León.


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