Cuando el amor no se ve, pero se vive: la historia de Jesús y Norma en Monterrey
Descubre la conmovedora historia de amor entre invidentes en Monterrey, Jesús y Norma, quienes encontraron la confianza y el cariño tras sus divorcios.
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En medio del bullicio de la estación del Metro, entre pasos apresurados y puertas que se abren y se cierran, hay una escena que no pasa desapercibida: él la lleva abrazada durante todo el trayecto. No es solo una forma de caminar, es una manera de amarse.
Jesús Gutiérrez Moreno tiene 53 años. Norma Patricia Medellín Delgado tiene 48.
Ambos son divorciados. Ambos tienen discapacidad visual. Y decidieron darse una segunda oportunidad.
Se conocieron hace un año en “Destellos de Luz”, una asociación de personas con discapacidad visual en Monterrey. Ahí comenzó todo: primero las conversaciones, luego la confianza, después el cariño. Jesús fue quien dio el primer paso.
En el Centro de Monterrey, en plena Macroplaza, sus manos se han convertido en su herramienta de vida. Dicen que la gente confía en ellos, que su trabajo habla por sí solo. Y sí, las oportunidades existen, aunque a veces cuesten.
¿Qué significa confiar cuando el mundo se percibe con otros sentidos?
Para ellos, el amor tiene una base clara: la confianza.
“Es confiar en tu pareja”, resume Jesús.
Su rutina es sencilla y profundamente humana. Ella prepara deliciosos platillos; a él le toca lavar los trastes. Se acompañan en el trayecto, se cuidan entre sí, se sostienen. El abrazo en el Metro no es una imagen romántica para la foto: es su forma de caminar juntos en todos los sentidos.
¿Puede un abrazo en el metro convertirse en la forma más clara de decir “estoy contigo”?
Tener esta discapacidad visual no ha sido un obstáculo para vivir plenamente. Al contrario, parece haber afinado otros sentidos: el de la paciencia, el del compromiso, el del respeto.