Este domingo 15 de marzo, el Partido del Trabajo y el Partido Verde anunciaron su respaldo total al “Plan B” presentado por la presidenta Claudia Sheinbaum.
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Los dirigentes de ambos partidos, Karen Castrejón (PVEM) y Alberto Anaya (PT), salieron ante medios al lado de Luisa María Alcalde, presidenta nacional de Morena. Detrás de ellos, una lona dejaba claro el mensaje por si quedaba la duda. En letras guinda se leía: “Respaldo total al Plan B”.
Esas mismas bancadas que rápidamente desecharon la reforma electoral decidieron, ahora sí, cerrar filas, ¿por qué? Para analizar esa respuesta, es necesario hacer un breve recuento de los hechos que nos llevaron a este punto. La presidenta anunció su interés de presentar una reforma electoral desde el año pasado.
El tema le era tan importante que creó una comisión presidencial para la organización de foros en todo el país, designando a Pablo Gómez como el titular, encargado de supervisar la redacción de la iniciativa.
El 11 de marzo, la propuesta finalmente llegó a la Cámara de Diputados. Ahí, después de una breve discusión, fue desechada. Para su aprobación, al tratarse de una reforma constitucional, se requerían dos terceras partes de los votos a favor.
Es decir, el respaldo del PVEM y el PT eran cruciales. La espalda de los supuestos aliados de Morena fue lo que terminó por sepultar la iniciativa.
Al día siguiente, la presidenta dijo no estar sorprendida. Desde la “mañanera” aseguró:
“¿Ustedes sabían que no se iba a aprobar? Pues sí, ¿no? Todos sabíamos que no se iba a aprobar”
Claudia Sheinbaum - Presidenta de México
Si ella estaba segura de que su reforma sería desechada, parece un sinsentido que decidiera presentarla. Una y otra vez repitió que lo hacía por un tema de convicción, en seguimiento a una de sus propuestas de campaña, que precisamente establecía la eliminación de los y las plurinominales.
El planteamiento de la presidenta no debería haber tomado por sorpresa a los partidos aliados de Morena. Lo sorpresivo fue que el PVEM y el PT fingieran demencia, rechazando una iniciativa que no criticaron cuando era tiempo de hacer campaña y ganar votos.
En vez, se centra en limitar los privilegios en congresos locales y municipios así como fortalecer las consultas populares. En este último punto, la presidenta mencionó que busca que en las consultas, el pueblo pueda votar respecto a temas electorales, actualmente prohibido. Podría ser un plan a la larga: someter a consulta la eliminación de lxs plurinominales.