Mundial 2026: Esta es la cábala que uso la selección de Francia para ganar la copa del mundo en Rusia
Antes de cada partido, los jugadores franceses repetían un ritual que terminó convirtiéndose en una tradición durante su camino hacia el título mundial.
Y aunque las cábalas no marcan goles, para aquella generación francesa representaron una manera de mantenerse unida hasta conquistar la gloria. Foto / Selección de Francia
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Eso ocurrió con la selección de Francia durante el Mundial de Rusia 2018. Conforme avanzaba el torneo y las victorias seguían llegando, los dirigidos por Didier Deschamps decidieron no modificar una rutina que, según varios de sus protagonistas, ayudó a fortalecer la unión del grupo y les dio confianza para conquistar el segundo campeonato del mundo en la historia del país.
Ahora, durante el Mundial 2026, aquella historia vuelve a recordarse entre los aficionados franceses. Foto / Selección de Francia
¿Cuál era la cábala que acompañó a Francia rumbo al título?
La cábala de la selección francesa no consistía en un amuleto ni en un objeto de la suerte. En realidad, era una rutina que el plantel decidió respetar durante todo el torneo: repetir exactamente la misma organización previa a los partidos, desde los horarios de comida y descanso hasta la distribución de los asientos en el autobús y algunas dinámicas dentro del vestidor.
Didier Deschamps, conocido por ser un técnico meticuloso, evitó hacer cambios innecesarios conforme Francia avanzaba en la competencia. La estabilidad del grupo se convirtió en una prioridad y los jugadores mantuvieron prácticamente intactas sus costumbres desde el debut hasta la final.
A ello se sumó un ritual que llamó la atención durante el torneo. Antes de salir al terreno de juego, los futbolistas franceses acostumbraban reunirse en círculo dentro del vestidor para darse un último mensaje de motivación, reforzar la unión del equipo y recordar que el objetivo era jugar como un solo grupo.
Ahora, durante el Mundial 2026, aquella historia vuelve a recordarse entre los aficionados franceses. Foto / Selección de Francia
¿Por qué los jugadores decidieron no romper esa tradición?
En el futbol es común que, cuando un equipo comienza a ganar, sus integrantes eviten modificar cualquier detalle que pueda alterar la dinámica positiva. Francia no fue la excepción.
Conforme eliminaban rivales como Argentina, Uruguay y Bélgica, el ambiente dentro de la concentración se fortalecía. Jugadores como Hugo Lloris, Antoine Griezmann, Raphaël Varane y Paul Pogba destacaron en diversas entrevistas que la convivencia y la unidad del grupo fueron factores fundamentales para alcanzar el campeonato.
Incluso Pogba protagonizó uno de los momentos más recordados antes de la final frente a Croacia, al ofrecer un emotivo discurso dentro del vestidor en el que pidió a sus compañeros jugar por el país y aprovechar una oportunidad que muchos futbolistas nunca llegan a tener.
Ese mensaje quedó inmortalizado en el documental"Les Bleus 2018, au cœur de l'épopée russe", producido por la Federación Francesa de Futbol.
Para Deschamps, mantener la misma rutina permitía que los jugadores llegaran con tranquilidad a cada encuentro, sin distracciones ni cambios de última hora que alteraran la concentración del grupo.
Ahora, durante el Mundial 2026, aquella historia vuelve a recordarse entre los aficionados franceses. Foto / Selección de Francia
Los Bleus derrotaron a Australia y Perú en la fase de grupos, empataron con Dinamarca para asegurar el liderato y posteriormente eliminaron a Argentina, Uruguay y Bélgica antes de vencer 4-2 a Croacia en la gran final disputada en Moscú.
Aquel equipo destacó por su equilibrio entre experiencia y juventud. Hugo Lloris lideraba desde la portería; Varane organizaba la defensa; N'Golo Kanté dominaba el mediocampo; Griezmann aportaba creatividad y un joven Kylian Mbappé sorprendía al mundo con su velocidad y capacidad goleadora.
Con el paso de los encuentros, la rutina previa a los partidos dejó de ser simplemente una costumbre y terminó convirtiéndose en una especie de cábala colectiva. Nadie quería modificar aquello que estaba funcionando, por lo que Francia mantuvo intacta su preparación hasta levantar la Copa del Mundo el 15 de julio de 2018.
Más allá de los sistemas tácticos o de las individualidades, el equipo campeón de Rusia demostró que la confianza, la disciplina y la unión del vestidor pueden convertirse en un ingrediente tan importante como el talento dentro del campo.