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¿Piel seca por los frentes fríos? 3 consejos para evitar la resequedad durante el invierno

Los frentes fríos provocan piel seca, con estos consejos de una dermatóloga evitarás la resequedad y te ayudará a prevenir la irritación.

La piel también comienza a resentir los cambios del clima y en invierno se reseca, debes mantenerla hidratada. Foto: Canva
La piel también comienza a resentir los cambios del clima y en invierno se reseca, debes mantenerla hidratada. Foto: Canva

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Con la llegada de los frentes fríos, no solo bajan las temperaturas, la piel también comienza a resentir los cambios del clima apareciendo resequedad, comezón, sensación de tirantez y, en algunos casos, hasta la descamación; estas son solo algunas de las molestias que pueden aparecer durante el invierno, especialmente en el rostro y las manos.

Aunque una crema hidratante parece la solución más evidente, existen otros hábitos cotidianos que pueden empeorar el problema, como bañarse con agua demasiado caliente, exfoliarse con frecuencia o utilizar productos que irritan la piel.

Jennifer Lucas, dermatóloga de Cleveland Clinic, explica por qué el frío favorece la pérdida de humedad y qué medidas ayudan a mantener la piel protegida durante los meses más fríos.

¿Por qué el frío y los frentes fríos resecan la piel?

Durante el invierno, la humedad ambiental disminuye y el aire frío puede afectar la capacidad de la piel para conservar el agua; a esto se suma la calefacción de los espacios interiores, que también reduce la humedad y favorece la deshidratación cutánea.

La piel cuenta con una barrera natural que ayuda a retener la humedad y protegerla de factores externos; sin embargo, cuando esta barrera se debilita, pueden aparecer aspereza, enrojecimiento, comezón y pequeñas grietas.

Las manos, los labios y el rostro suelen ser las zonas más expuestas, por eso, adaptar la rutina de cuidado a las condiciones del invierno es clave para prevenir molestias.

¿Qué debes evitar al bañarte durante el invierno?

Una ducha caliente puede parecer irresistible cuando hace frío, pero también puede empeorar la resequedad; las temperaturas elevadas eliminan parte de los aceites naturales que mantienen la piel suave y protegida.

La recomendación es utilizar agua tibia y limitar el baño a entre cinco y diez minutos, también es preferible elegir limpiadores suaves, sin fragancias, y evitar frotar la piel con esponjas ásperas o toallas.

Al terminar, seca el cuerpo con pequeños toques y aplica crema hidratante mientras la piel todavía está ligeramente húmeda, este paso ayuda a conservar el agua y reducir la sensación de tirantez.

¿Qué ingredientes debe tener tu crema para combatir la piel seca?

No todas las cremas ofrecen los mismos beneficios, durante el invierno, conviene elegir fórmulas que ayuden a reforzar la barrera cutánea y retener la humedad; entre los ingredientes que puedes buscar están:

La dermatóloga recomienda aplicar la crema dentro de los tres minutos posteriores al baño y si la piel está muy seca, puedes reaplicarla durante el día, especialmente después de lavarte las manos.

Las fórmulas sin perfume son una buena alternativa para reducir el riesgo de irritación; la textura también importa, ya que las cremas más densas suelen ser útiles para pieles secas, mientras que las lociones ligeras pueden resultar más cómodas para pieles mixtas o grasas.

¿Qué productos de tu rutina pueden empeorar la resequedad?

Durante los meses fríos, algunos productos cosméticos pueden aumentar la sensibilidad, entre ellos están el retinol y ciertos tratamientos contra el acné que contienen ácido salicílico o peróxido de benzoilo.

Si notas que tu piel está más seca de lo habitual, revisa la frecuencia con la que utilizas estos ingredientes, ya que puede ser necesario ajustar su uso y reforzar la hidratación, de acuerdo con las características de tu piel y las indicaciones de un profesional.

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Foto: Canva

También conviene evitar la exfoliación excesiva; aunque ayuda a retirar células muertas, realizarla con demasiada frecuencia puede debilitar la barrera cutánea y agravar la irritación.

Otro paso que no debes olvidar es el protector solar porque los rayos ultravioleta siguen presentes durante el invierno, por lo que se recomienda utilizar diariamente un producto de amplio espectro con FPS 30 o superior.

¿Cómo proteger la piel del viento y la calefacción?

Además de cuidar la piel después del baño, es importante protegerla antes de salir de casa, aplicar una crema más densa en las zonas expuestas y utilizar bufandas, sombreros o prendas que cubran el rostro puede ayudar a reducir el impacto del viento frío.

  • Las manos también necesitan atención especial por lo que debes aplicar crema después de lavarlas y, si están muy resecas, utilizar vaselina por la noche y cúbrelas con guantes de tela.
  • En casa, un humidificador puede ayudar a mantener la humedad ambiental entre 30 % y 50 %, especialmente en el dormitorio.
  • Beber suficiente agua y llevar una alimentación variada, que incluya fuentes de grasas saludables como el aguacate y el aceite de oliva, complementa el cuidado general.

Si aparecen grietas dolorosas, irritación persistente o descamación intensa, consulta a un dermatólogo.


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