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VIDEO | Huracán Polo: así es volar dentro del ojo del ciclón y quedar rodeado por una pared de nubes

Las imágenes captadas por un avión de los Hurricane Hunters de NOAA muestran el momento en que la aeronave atraviesa la pared del ojo de Polo y aparece en medio de una enorme estructura de nubes.

Huracán Polo: así es volar dentro del ojo del ciclón y quedar rodeado por una pared de nubes. Foto: Canva | Captura de Pantalla.
Huracán Polo: así es volar dentro del ojo del ciclón y quedar rodeado por una pared de nubes. Foto: Canva | Captura de Pantalla.

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Entrar directamente al corazón de un huracán parece una escena sacada de una película, pero eso fue precisamente lo que hizo un avión de los Hurricane Hunters de la NOAA al atravesar el huracán Polo. Las cámaras de la aeronave captaron el momento en que pasa de una espesa pared de nubes a una zona mucho más despejada en el centro del ciclón.

El video permite observar algo que normalmente solo puede apreciarse desde imágenes satelitales, a la enorme estructura que rodea el ojo de un huracán; desde el avión, las nubes forman una especie de pared circular que se levanta alrededor de la aeronave mientras esta avanza por el sistema.

Las imágenes fueron registradas durante una misión del 22 de septiembre, cuando Polo había alcanzado una intensidad extraordinaria, ese mismo día, los datos obtenidos por el avión de NOAA indicaron vientos máximos cercanos a los 285 km/h, con rachas todavía mayores y una presión central de 892 milibares.

¿Qué se ve cuando un avión entra al ojo del huracán Polo?

El vuelo comienza atravesando una zona completamente cubierta por nubes; durante unos instantes, la cámara prácticamente queda rodeada por una masa blanca y turbulenta, hasta que la aeronave emerge en una zona despejada.

Es entonces cuando aparece la parte más impresionante del video, alrededor del avión se levanta una gigantesca pared de nubes que forma el borde del ojo. Desde esa perspectiva, el huracán parece tener una estructura circular, con enormes torres de nubes elevándose hacia el cielo y dejando en el centro una zona mucho más abierta.

La escena puede resultar extraña porque desde dentro el ojo puede parecer casi como un espacio separado del resto de la tormenta, sin embargo, alrededor continúa la parte más intensa del sistema, la pared del ojo, donde se concentran algunos de los vientos más fuertes del ciclón.

Después de atravesar esa zona, el avión vuelve a internarse en las nubes. El contraste entre el cielo despejado del ojo y la pared blanca que lo rodea es precisamente lo que hace que las imágenes parezcan difíciles de creer.

La pared de nubes que rodea al ojo esconde la parte más intensa de Polo

El ojo no es simplemente un agujero en medio del huracán; es el centro alrededor del cual gira todo el sistema y está rodeado por una estructura conocida como pared del ojo, formada por tormentas profundas que pueden alcanzar grandes alturas.

En el caso de Polo, la estructura era particularmente marcada; horas antes de que se realizara el vuelo, el Centro Nacional de Huracanes de Estados Unidos describía un ojo compacto y bien definido, rodeado por una pared intensa, mientras el ciclón se fortalecía rápidamente.

Foto: Huracán Polo.

Foto: Huracán Polo.

De hecho, Polo estaba atravesando una intensificación extraordinariamente rápida. De acuerdo con NASA, sus vientos máximos aumentaron 167 km/h en apenas 24 horas, hasta alcanzar categoría 5 el 22 de septiembre, cuando el avión de NOAA investigó el sistema ese día, sus instrumentos estimaron vientos de casi 285 km/h.

La imagen desde el avión permite entender mejor la escala de esa estructura que una fotografía tomada desde tierra, lo que parece una enorme masa de nubes desde un satélite se convierte, desde el interior, en una pared que prácticamente ocupa todo el horizonte.

¿Por qué los Hurricane Hunters vuelan directamente dentro de los huracanes?

Los Hurricane Hunters de NOAA atraviesan los ciclones para obtener mediciones directamente dentro de la tormenta, algo que los satélites no pueden proporcionar por sí solos.

Durante las misiones, los aviones recopilan información sobre variables como presión, temperatura, viento y estructura del sistema; esos datos permiten conocer con mayor precisión la intensidad del huracán y ayudan a alimentar los modelos utilizados para elaborar pronósticos.

En el caso de Polo, las mediciones obtenidas desde el avión fueron especialmente importantes porque mostraron que el ciclón se había fortalecido todavía más de lo que indicaban algunas estimaciones previas. El reporte del 22 de septiembre registró una presión central de 892 milibares y vientos máximos cercanos a 180 millas por hora, equivalentes a unos 285 km/h.

Y mientras desde la superficie Polo podía verse como una enorme espiral sobre el Pacífico, desde el interior del avión la tormenta se transformó en algo completamente distinto.

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