
El ejemplar adulto fue monitoreado por especialistas y, tras confirmar su buen estado de salud, regresó a su hábitat natural.

El ejemplar adulto fue monitoreado por especialistas y, tras confirmar su buen estado de salud, regresó a su hábitat natural.

El felino más grande de América puede encontrarse en la península de Yucatán y era un animal venerado por la antigua civilización maya