
Entre sentimientos de nostalgia y el clamor de algunos seguidores por preservar su memoria, inició la demolición de la vivienda que fuera hogar de José Marroquín Leal, el icónico payaso "Pipo". El inmueble, ubicado en el centro de Monterrey, fue el epicentro donde nacieron las ideas y la magia que definieron a una figura fundamental de la televisión infantil mexicana.












