Esto se sabe de los avistamientos de ballenas "Rice" en aguas de Tamaulipas
La UNAM y científicos de Estados Unidos desarrollarán un proyecto de cinco años para conocer la distribución de esta especie, cuya población se estima en menos de 100 ejemplares.
Los avistamientos registrados frente a Tamaulipas colocan al litoral del estado dentro de una investigación internacional para proteger a uno de los cetáceos más amenazados del Golfo de México. Foto / Redes
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La ballena de Rice es considerada una de las especies de cetáceos más amenazadas de la región, con una población estimada en menos de 100 individuos. Su reciente detección en aguas mexicanas amplía el conocimiento que se tenía sobre su distribución y refuerza la necesidad de estudiar su presencia en diferentes puntos del Golfo.
Los datos obtenidos durante los cinco años también permitirán elaborar mapas sobre la distribución de la especie. Foto / Redes
¿Por qué es importante el avistamiento de ballenas de Rice en Tamaulipas?
Los registros frente a Tamaulipas y Yucatán indican que estos cetáceos utilizan una extensión del Golfo de México mayor a la que anteriormente se tenía documentada, cuando buena parte de la información disponible sobre la especie se concentraba en aguas estadounidenses.
Ante estos hallazgos se desarrollará la investigación denominada “Long-term Assessments of Rice’s Whales for Endangered Species Recovery Planning”, en la que participan especialistas del Instituto de Ciencias del Mar y Limnología de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y diversas instituciones estadounidenses.
El proyecto también contará con especialistas del Instituto Scripps de Oceanografía, la Oficina Nacional de Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), el Laboratorio Oceanográfico y Meteorológico del Atlántico y la Universidad Veracruzana.
Los datos obtenidos durante los cinco años también permitirán elaborar mapas sobre la distribución de la especie. Foto / Redes
¿Cómo vigilarán a las ballenas en el Golfo de México?
Los dispositivos permitirán registrar de manera continua las vocalizaciones de las ballenas, una herramienta particularmente importante debido a que la reducida población de esta especie dificulta localizar y observar directamente a sus ejemplares.
Además de detectar su presencia, los investigadores podrán estudiar sus desplazamientos y comportamiento a lo largo del año. Paralelamente se obtendrá información sobre temperatura del fondo marino, salinidad, oxígeno disuelto y niveles de ruido provocados por embarcaciones y actividades industriales.
Los datos obtenidos durante los cinco años también permitirán elaborar mapas sobre la distribución de la especie. Foto / Redes
¿Qué amenazas enfrenta esta especie?
Uno de los objetivos será determinar la relación entre la presencia de las ballenas y las actividades humanas que se desarrollan en el Golfo de México, una región caracterizada por una intensa actividad marítima, pesquera y petrolera.
El ruido submarino generado por embarcaciones y operaciones industriales puede interferir con las vocalizaciones utilizadas por los cetáceos, por lo que el monitoreo permitirá conocer con mayor precisión cómo estas actividades pueden modificar su comportamiento y distribución.
Los datos obtenidos durante los cinco años también permitirán elaborar mapas sobre la distribución de la especie y analizar variaciones estacionales en su presencia.