Alerta sanitaria en Tamaulipas tras los casos de Gusano Barrenador en tres municipios
Con la detección del gusano en Llera, Altamira y González, las autoridades federales y estatales activan un plan de choque que incluye la liberación masiva de moscas estériles y un control estricto de la movilización de ganado para proteger la economía regional

La ganadería en Tamaulipas enfrenta un desafío sanitario prioritario tras la confirmación de tres casos positivos de Gusano Barrenador del Ganado (GBG) localizados en los municipios de Llera, Altamira y González.
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Esta situación ha encendido las alarmas no solo en el estado, sino en todo el norte del país, debido a la capacidad de dispersión de esta plaga que afecta a animales de sangre caliente. La prioridad inmediata de las autoridades sanitarias es "desactivar" estos focos de infección para evitar que el parásito se desplace hacia zonas libres.
¿Qué acciones forman parte de la estrategia para detener al GBG?
Ante este escenario, la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural y el Gobierno de Tamaulipas han establecido una estrategia de "blindaje" territorial.
El plan busca contener el avance de la plaga mediante una combinación de tecnología biológica y vigilancia en campo, reconociendo que la detección en estos tres municipios tamaulipecos requiere una intervención rápida y coordinada entre productores y el SENASICA.
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Para responder a la presencia de la plaga en Llera, Altamira y González, se ha dispuesto el despliegue de 20 nuevas brigadas de campo, sumando un total de 170 especialistas dedicados exclusivamente a la vigilancia y atención directa en los ranchos y unidades de producción.
Estas brigadas tienen la tarea de inspeccionar a los animales y capacitar a los ganaderos en la identificación temprana de heridas infestadas por las larvas del gusano.
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Como pilar técnico de la erradicación, se incrementará la liberación de moscas estériles en las zonas afectadas y áreas circundantes. Esta técnica biológica interrumpe el ciclo reproductivo de la mosca Cochliomyia hominivorax, impidiendo que las poblaciones silvestres sigan creciendo.
Además, se aumentará el número de trampas de monitoreo y se implementarán rutas itinerantes de inspección en carreteras, contando con el apoyo de la Guardia Nacional para asegurar que ningún animal enfermo sea movilizado fuera de las zonas de control.
¿Se prohibe la movilización de ganado en Tamaulipas?
El éxito de este plan de emergencia depende estrictamente del control en el transporte de ganado. Las autoridades han acordado reforzar los puntos de verificación y establecer módulos de inspección móviles en entronques clave que conectan a Tamaulipas con estados vecinos como Veracruz y San Luis Potosí.
El objetivo es crear un cerco sanitario que impida que la plaga suba hacia el centro y norte de México, protegiendo así el estatus de exportación de la región. Sin embargo, la autoridad ha sido enfática en que el gobierno no puede hacerlo solo; la corresponsabilidad de los productores es el factor determinante.
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Es vital que los ganaderos revisen constantemente su hato, especialmente cualquier herida (por marcaje, castración o causas naturales), y reporten de inmediato cualquier sospecha al Senasica. Un reporte a tiempo evita el cierre de unidades de producción y permite que el tratamiento veterinario se aplique de forma gratuita y oportuna.
¿Cuáles son los riesgos de la dispersión del GBG en Tamaulipas?
Si la aparición de casos en Llera, Altamira y González no se contiene de manera efectiva, las consecuencias para Tamaulipas podrían ser devastadoras a nivel económico. El estado posee una fuerte tradición y vocación ganadera que depende del libre tránsito y la comercialización de sus ejemplares.
La propagación de la plaga no solo pondría en riesgo la vida de los animales, sino que forzaría el cierre de fronteras comerciales y la imposición de restricciones severas a la movilización.
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La persistencia del Gusano Barrenador obligaría a aumentar drásticamente los costos de producción debido a los tratamientos constantes y la pérdida de peso o muerte del ganado afectado. Además, la pérdida del estatus sanitario afectaría directamente las oportunidades económicas de las familias que dependen del campo tamaulipeco.














