Lo mejor de la información de México y el mundo
Facebook POSTAX POSTAInstagram POSTAYoutube POSTATikTok POSTA
Tamaulipas

Agua para fracking o consumo humano, un dilema que divide a Tamaulipas

Mientras el estado enfrenta sequías históricas, crece el debate sobre usar millones de litros de agua para fracturación hidráulica.

La discusión no gira solamente en torno al petróleo o al gas natural. El verdadero centro del conflicto es el agua. Foto / El Economista
La discusión no gira solamente en torno al petróleo o al gas natural. El verdadero centro del conflicto es el agua. Foto / El Economista

Publicado el

Copiar Liga
Síguenos en Google Discover - POSTA MX
Síguenos en Google Search - POSTA MX

Por:



En Tamaulipas, donde cada vez son más comunes las presas vacías, las pipas de agua y las restricciones en comunidades enteras, el regreso del debate sobre el fracking ha despertado preocupación entre especialistas, ambientalistas y ciudadanos.

La discusión no gira solamente en torno al petróleo o al gas natural. El verdadero centro del conflicto es el agua.

Y en un estado que atraviesa una de las etapas más complicadas en materia hídrica, la pregunta comienza a tomar fuerza: ¿debe utilizarse millones de litros de agua para extraer energía mientras miles de familias enfrentan escasez?

Gas Natural en Tamaulipas. Foto / Freepik

Gas Natural en Tamaulipas. Foto / Freepik

¿Vale más el gas natural que el agua para las familias?

El fracking, o fracturación hidráulica, es una técnica utilizada para extraer gas y petróleo atrapados en capas profundas de roca.

El proceso consiste en inyectar grandes cantidades de agua mezclada con arena y químicos a alta presión para fracturar el subsuelo y liberar hidrocarburos.

 

De acuerdo con estudios de la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos, un solo pozo puede requerir millones de litros de agua durante su operación.

Ese dato genera inquietud en Tamaulipas, donde municipios del norte y centro del estado han enfrentado sequías severas, bajos niveles en presas y problemas de abastecimiento para uso doméstico y agrícola.

 

Actualmente, presas internacionales como La Amistad y Falcón registran niveles históricamente bajos, según reportes de la Comisión Nacional del Agua.

Gas Natural en Tamaulipas. Foto / Freepik

Gas Natural en Tamaulipas. Foto / Freepik

¿Por qué el fracking preocupa tanto en un estado golpeado por la sequía?

Porque Tamaulipas posee importantes reservas de gas natural en regiones como la Cuenca de Burgos y Tampico-Misantla, zonas consideradas estratégicas para la producción energética nacional.

Sin embargo, también son regiones donde el agua se ha convertido en un recurso cada vez más escaso.

Especialistas ambientales advierten que, además del consumo excesivo de agua, el fracking puede generar riesgos de contaminación en mantos acuíferos si no existe un control estricto sobre los químicos utilizados durante el proceso.

Aunque sectores energéticos sostienen que existen nuevas tecnologías de “fracking de bajo impacto” capaces de reutilizar agua y reducir emisiones, organizaciones ambientales insisten en que el riesgo sigue presente.

Gas Natural en Tamaulipas. Foto / Freepik

Gas Natural en Tamaulipas. Foto / Freepik

¿Puede existir un equilibrio entre energía y consumo humano?

Ese es justamente el gran debate.

Mientras algunos expertos consideran que México necesita fortalecer su producción de gas natural para reducir la dependencia energética del extranjero, otros creen que apostar por el fracking en plena crisis hídrica podría empeorar la situación social y ambiental.

En comunidades rurales, agricultores y habitantes observan el tema con preocupación, especialmente porque el agua ya es insuficiente para consumo humano, riego y ganadería en varias regiones del estado.

El propio gobierno federal ha señalado en distintos momentos la necesidad de revisar tecnologías más limpias y eficientes antes de impulsar proyectos de extracción no convencional

Hoy, Tamaulipas enfrenta una decisión compleja.

Porque detrás del discurso energético existe una realidad imposible de ignorar: sin agua no hay campo, no hay ciudades… y tampoco hay futuro.

El dilema ya no es solamente económico o industrial. Es humano.

Síguenos en Google News
General