Desmienten al IMSS 270: Nunca se realizaron estudios para descartar gusano barrenador en Reynosa
Tras circular versiones oficiales que descartan el caso de gusano barrenador en el IMSS 270 de Reynosa, la familia de la paciente Aracely Santillán aseguran que ninguna autoridad tomó muestras de los parásitos para su análisis.
No se llevaron nada porque llegaron tarde; para cuando vinieron, los gusanos ya estaban muertos y no hubo captura para estudio, Yadira Santillán, hermana de la paciente. | FOTO: Daniel Espinoza
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Luego de que diversos medios difundieran una supuesta postura oficial, donde se descarta la presencia de gusano barrenador y se culpa a la familia por "falta de higiene" en la paciente, la señora Yadira Santillán ha salido a desmentir estas declaraciones.
Con evidencia en mano, la hermana de la paciente oncológica sostiene que es imposible que el hospital haya realizado estudios de laboratorio, sencillamente porque nunca se llevaron los ejemplares para examinarlos.
¿Cómo descartaron gusano barrenador si jamás tomaron pruebas?
Según relata, cuando el personal epidemiológico finalmente se presentó, lo hizo días después de los reportes iniciales, momento en el cual las larvasya habían muerto dentro del cuerpo de la paciente debido a un medicamento que la propia familia tuvo que costear.
"No se llevaron nada porque llegaron tarde; para cuando vinieron, los gusanos ya estaban muertos y no hubo captura para estudio", asegura Yadira, desmintiendo que exista un documento técnico que avale la negativa del hospital.
La familia cuestiona cómo es posible que las autoridades de salud den por cerrado un caso de potencial alerta sanitaria sin haber analizado físicamente los ejemplares.
Esta omisión burocrática es lo que más preocupa a los familiares, quienes antes de conocer la alerta nacional por gusano barrenador, ya habían solicitado por iniciativa propia que se examinaran las larvas, recibiendo como única respuesta del coordinador del hospital que "no podían hacer nada" y que no contaban con el medicamento necesario para tratar esa plaga.
¿Higiene en el hogar o negligencia en el hospital?
La familia acusa que, lejos de recibir apoyo, fueron instruidos por el personal médico para limpiar la herida con "agua de tabaco" y extraer los gusanos ellos mismos, sin siquiera proporcionarles guantes.
Esta falta de respuesta institucional no solo pone en duda la veracidad de los diagnósticos oficiales, sino que refuerza el temor de un brote parasitario dentro del hospital debido a la proliferación de moscas en las áreas de atención.
Uno de los puntos más indignantes para la familia es la versión que atribuye la infección a descuidos en el hogar. Yadira aclara que su hermana cuenta en su domicilio con todas las comodidades necesarias: aire acondicionado, un enfermero de la Cruz Roja y un médico de cabecera.
El traslado al IMSS 270 se realizó únicamente por la necesidad de manejar los dolores intensos derivados del cáncer terminal, no por falta de cuidados domésticos. La infección, sostiene la familia, se agravó precisamente por la falta de limpieza oportuna dentro de la clínica.
"Ella llegó el viernes y no la limpiaron hasta el lunes; para entonces, ya había gusanos", relata Yadira. Esta ventana de tiempo sin aseo clínico, en un ambiente donde la presencia de moscas es constante, fue el factor determinante para la infestación.
La familia denuncia que la herida, producida por un tumor que brotó a través de la piel y que carece de circulación sanguínea, atrae naturalmente a los insectos, y fue la omisión del personal médico de urgencias la que permitió que se depositaran los huevecillos en pleno entorno hospitalario.
La misma familia es la que limpia las heridas y extrae los gusanos | FOTO: Daniel Espinoza
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¿Por qué temen un brote de esta larva en el IMSS 270?
El temor de la familia Santillán trasciende la tragedia personal. Yadira insiste en que el personal de salud y, sobre todo, los demás pacientes están en riesgo inminente. La presencia de moscas en el área de urgencias y la falta de aislamiento para pacientes con heridas abiertas crean el escenario perfecto para una propagación descontrolada.
La familia teme que el hospital esté intentando mantener la situación en secreto para evitar el escándalo de un brote de gusano barrenador en sus instalaciones, poniendo en peligro a personas que se encuentran divididas solo por cortinas de tela.
La denuncia advierte que, si se trata efectivamente del gusano que ha activado alertas en otros municipios de Tamaulipas como Ciudad Mante, el IMSS 270 podría convertirse en un foco de infección masiva.
La falta de protocolos de desinfección y el hecho de que se obligue a los familiares a manipular las larvas sin equipo de protección adecuado son señales de una gestión sanitaria rebasada que prefiere el deslinde de responsabilidades antes que la prevención epidemiológica.
Los médicos solo dieron instrucciones a la familia de como realizar la limpieza diaria de la paciente | FOTO: Daniel Espinoza
Para la familia Santillán, la prioridad sigue siendo una muerte digna para Aracely. Están conscientes de que el cáncer agresivo que padece no tiene cura, pero se niegan a aceptar que sus últimos días transcurran entre la humillación de una plaga y el abandono médico.
La exigencia es que se detenga la difusión de versiones falsas que culpan a la familia y que se asuma la responsabilidad de limpiar y atender profesionalmente la herida de la paciente, garantizando que no se convierta en una fuente de contagio para otros.
El llamado es ahora para las autoridades estatales y federales de salud, para que intervengan de manera externa y realicen una inspección real en el Hospital 270. La familia Santillán pide que se deje de proteger la imagen de la institución y se empiece a proteger la vida de los derechohabientes.
"Sabemos que va a morir, pero que muera dignamente y no llena de gusanos", concluye Yadira, en una frase que resume la exigencia de justicia y humanidad que el sistema de salud les ha negado hasta ahora.