Tamaulipas

Más de 550 especies hacen de Tamaulipas un territorio privilegiado para observar aves

La llegada del colibrí garganta rubí anuncia la migración y permite observar cómo cambia la biodiversidad conforme el recorrido se acerca a El Cielo.

Observación de aves en Tamaulipas| FOTO: Ramón Sánchez
Observación de aves en Tamaulipas| FOTO: Ramón Sánchez

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Son las 5 de la mañana y el viaje apenas comienza. El destino es Gómez Farías, en las inmediaciones de la Reserva de la Biosfera El Cielo, pero para observar aves no es necesario esperar hasta llegar: desde que se deja Ciudad Victoria, basta reducir la velocidad, apagar la música, bajar las ventanas y comenzar a escuchar.

El recorrido acompañado por los fotógrafos de naturaleza Víctor Zúñiga y Sonia Galván permite descubrir un Tamaulipas que muchas veces pasa inadvertido.

Colibríes, chachalacas, calandrias, jacanas y aguilillas aparecen conforme cambia el paisaje, en una entidad donde se han documentado 553 especies de aves, equivalentes a cerca del 48% de las reportadas para México, de acuerdo con el Estudio de Estado sobre biodiversidad de CONABIO.

Y el destino del recorrido es particularmente privilegiado: La Reserva de la Biósfera El Cielo es considerada Área de Importancia para la Conservación de las Aves y alberga más de 400 especies, cerca de 14 de ellas endémicas de México.

¿Por qué Tamaulipas es un lugar privilegiado para observar aves?


Tamaulipas lugar privilegiado para observar aves|FOTO: Ramón Sánchez

Tamaulipas lugar privilegiado para observar aves|FOTO: Ramón Sánchez

La explicación comienza mucho antes de llegar a Gómez Farías. “Desde aquí hasta lo que es la base de la sierra empieza a cambiar la biodiversidad; empiezas a encontrar diferentes tipos de aves”, explica Víctor Zúñiga durante el recorrido.

La variedad de ecosistemas permite que especies con requerimientos diferentes coincidan dentro de una misma región.

CONABIO identifica 12 Áreas de Importancia para la Conservación de las Aves (AICA) en Tamaulipas, mientras que El Cielo destaca particularmente por su riqueza avifaunística.

Pero para descubrirlas hay que cambiar la manera de mirar el entorno.

Alrededor de las 6:30 de la mañana, explica Víctor Zúñiga, comienza una mayor actividad de las aves: salen, buscan alimento y sus vocalizaciones permiten detectar su presencia.

De hecho, para alguien con experiencia resulta muchas veces más sencillo escuchar primero al ave y encontrarla después.

Durante la jornada aparecen chachalacas, calandrias y una jacana norteña tomando agua. También se identifica un aguililla caminera.

En cuestión de minutos, el número de especies observadas comienza a crecer.

“Esa es la gran bendición que tenemos en el estado”, resume Zúñiga.

¿Qué anuncia la llegada del colibrí garganta rubí a Tamaulipas?


Llegada del colibrí rubí a Tamaulipas| FOTO: Ramón Sánchez

Llegada del colibrí rubí a Tamaulipas| FOTO: Ramón Sánchez

Uno de los protagonistas de esta temporada es el colibrí garganta rubí (Archilochus colubris), especie incluida precisamente entre las aves que pueden encontrarse en la Reserva de la Biosfera El Cielo.

Para los observadores locales, su presencia funciona como uno de los indicadores visibles del comienzo del movimiento migratorio.

Víctor Zúñiga explica que durante esta temporada pueden observarse numerosos ejemplares pasando por la región y aprovechando sitios con abundante floración para alimentarse y descansar.

Primero pueden aparecer machos y posteriormente hembras y juveniles.

El nombre de la especie se entiende cuando se observa al macho bajo las condiciones adecuadas de luz.

Las plumas de su garganta producen un efecto iridiscente que puede hacer que la zona parezca oscura y, al cambiar el ángulo, aparezca el característico tono rubí.

Para un fotógrafo, capturar ese instante se convierte en parte del reto.

En sitios donde existe suficiente alimento, explica Víctor Zúñiga, los ejemplares pueden concentrarse, haciendo posible encontrar varios colibríes en un mismo punto.

¿Qué se necesita para comenzar a observar aves?


lo que se necesita para observar aves| FOTO: Ramón Sánchez

lo que se necesita para observar aves| FOTO: Ramón Sánchez

La observación de aves puede comenzar prácticamente con los ojos y los oídos.

Para mejorar la experiencia, unos binoculares permiten localizar ejemplares a distancia y distinguir características como tamaño, forma de la cabeza, cola, plumaje y comportamiento.

“Lejos de pensarse que es una actividad cara, no lo es”, explica Zúñiga.

Incluso la tecnología ha facilitado la entrada de nuevos aficionados.

Durante el recorrido utiliza Merlin Bird ID, una aplicación que puede analizar las vocalizaciones captadas por el teléfono y sugerir qué especies podrían encontrarse alrededor.

La herramienta sirve como apoyo para relacionar tres elementos fundamentales: lo que se escucha, lo que se observa y las características físicas del ave.

Sin embargo, la experiencia sigue siendo indispensable.

Identificar correctamente una especie implica aprender a reconocer cómo vuela, su tamaño, silueta, colores, comportamiento y vocalización.

“Vas uniendo las piezas del rompecabezas”, explica el fotógrafo.

Y precisamente ese aprendizaje termina convirtiéndose en parte del atractivo: encontrar una especie que antes resultaba imposible identificar se transforma en un pequeño logro personal.

¿Qué nos dicen las aves sobre la conservación de Tamaulipas?

Observar aves también permite descubrir los cambios que está sufriendo su entorno.

Durante el recorrido, los fotógrafos muestran una zona donde anteriormente existía vegetación que servía de refugio y alimentación para fauna como coatíes, coyotes y venados.

Parte de esa vegetación fue retirada para establecer árboles y modificar el terreno.

La consecuencia, explica Víctor Zúñiga, es que algunos animales ahora deben recorrer mayores distancias para conseguir alimento y quedan más expuestos cuando se acercan a beber agua.

“Ya perdieron ellos su hábitat por este tipo de actividad”, señala.

La escena ayuda a entender que la observación de fauna no consiste únicamente en conseguir una buena fotografía.

También permite reconocer la relación que existe entre las especies y el territorio que necesitan para sobrevivir.

En Tamaulipas, esa riqueza es extraordinaria: CONABIO registra 553 especies de aves, de las cuales decenas se encuentran bajo alguna categoría de riesgo.

Y La Reserva de la Biósfera El Cielo representa uno de sus puntos más importantes.

Por eso una jornada de observación puede comenzar simplemente reduciendo la velocidad en una carretera, apagando la música y prestando atención.

Porque mientras miles de personas recorren diariamente los caminos de Tamaulipas mirando solamente hacia adelante, sobre los árboles, cercas, cuerpos de agua y el cielo ocurre todos los días un espectáculo que muchas veces ni siquiera vemos.

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