Resumen y análisis automáticos realizados con Inteligencia Artificial
Tiempo de lectura:
—
¿Fue útil este resumen?
Este resumen y su análisis fueron generados con apoyo de Inteligencia
Artificial.
Aunque buscamos ofrecer claridad y precisión, pueden existir errores, omisiones
o
interpretaciones inexactas. Úsalo como guía rápida y consulta
la
nota completa para obtener el contexto completo.
Desarrollado por SACS
IA
Este 20 y 21 de marzo, miles de personas fueron testigos del descenso de Kukulcán, al pie de El Castillo en la zona arqueológica de Chichén Itzá, fenómeno que ocurre cada año con el equinoccio de primavera.
Por suerte, los mayas se encargaron de que este increíble espectáculo no solo se pueda ver una vez, pues con la llegada del otoño se repite, aunque es un evento menos popular y no lograr reunir una cantidad masiva de visitantes.
Ver esta publicación en Instagram
Una publicación compartida por POSTA Yucatán (@postayucatan)
¿Cuándo se vuelve a ver el descenso de Kukulcán en Chichén Itzá?
Este 2026, con el equinoccio de otoño el próximo 22 de septiembre a las 18:04 horas, habrá una nueva oportunidad de ver como la serpiente emplumada formada por el efecto de luz y sombra baja por la escalinata de la pirámide de Chichén Itzá.
Aunque no hay descenso de Kukulcán, en la zona arqueológica de Dzibilchaltún también vuelve a pasar por el Sol por el portal justo en medio del Templo de las Siete Muñecas. En ambos fenómenos, Kin, el dios del Sol para los mayas, es el protagonista.
Durante los equinoccios, el día y la noche tienen la misma duración en todo el mundo, incluido Yucatán. Sin embargo, en la región este fenómeno va más allá de lo astronómico y se convierte en un espectáculo cultural y turístico único.
Los equinoccios marcan cambios simbólicos en la cosmovisión maya: representan equilibrio, transición de ciclos y renovación. Además, a la fecha, también generan un aumento en la afluencia turística, actividades culturales y rituales en distintas zonas arqueológicas de Yucatán.
Subir a la pirámide de El Castillo, en Chichén Itzá, está prohibido desde 2006 como parte de una medida para proteger el patrimonio arqueológico. Durante años, el constante paso de visitantes provocó desgaste en los escalones y daños en la estructura, lo que encendió las alertas.
Ver esta publicación en Instagram
Una publicación compartida por POSTAmx (@postamx)
Además, la decisión también responde a razones de seguridad y control. Las escalinatas son empinadas, irregulares y pueden ser peligrosas, por lo que se registraron accidentes antes de la prohibición.
No son pocos los casos de turistas que han subido sin autorización, por lo que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) mantiene vigilancia y aplica sanciones económicas a quienes violan la restricción.