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Este recinto no solo es un símbolo arquitectónico del municipio, sino también un testimonio del encuentro entre la cultura maya y la evangelización española durante el siglo XVI.
¿Cuándo se construyó la iglesia de Maní?
De acuerdo con el Instituto Nacional de Antropología e Historia, la construcción del convento y la iglesia de San Miguel Arcángel inició alrededor de 1549, pocos años después de la conquista de Yucatán. El proyecto fue impulsado por frailes franciscanos que buscaban establecer uno de los primeros centros de evangelización en la región.
Foto: Alejandra Vargas.
Sus muros guardan episodios clave de la historia colonial y revelan la manera en que los primeros frailes franciscanos impulsaron centros de enseñanza y fe en comunidades mayas.
El ex convento de Maní es un ejemplo de arquitectura religiosa virreinal y, a pesar del paso de los años, conserva elementos característicos del siglo XVI.
¿Qué características arquitectónicas lo hacen único?
El conjunto religioso de Maní no se limita a una iglesia; se trata de un complejo conventual completo, diseñado para cumplir funciones religiosas, educativas y comunitarias durante la época colonial.
Entre sus elementos más representativos destacan el gran atrio, una capilla abierta utilizada para predicar a grandes grupos de indígenas, el claustro donde vivían los frailes, así como diversas capillas laterales. Este tipo de arquitectura era común en los primeros centros de evangelización en México.
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De acuerdo con información de la Arquidiócesis de Yucatán, entre las características más llamativas destacan los retablos que datan de los siglos XVII y XVIII, especialmente los dedicados a la Pasión de Cristo y a San Antonio de Padua.
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Durante este evento se destruyeron numerosos códices y objetos sagrados mayas al considerarse prácticas de idolatría. Aunque este hecho no ocurrió dentro del templo, sí marcó profundamente la historia cultural del pueblo y del propio convento.