México

Carolina Hernández: ¿Quién te enseñó cuánto espacio podías ocupar? El aprendizaje que empieza desde la infancia

El diseño de los patios escolares puede influir en la manera en que niñas y niños aprenden, desde pequeños, quién ocupa el centro y quién permanece en los márgenes.


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Yo soy Carolina Hernández y esto es Sin Esdrújulastu micro mini podcast en el que escribo cosas que luego leo y luego tú me ves leer para que te sientas a tus anchas.

Y hoy quiero que hablemos de eso, de quien te enseñó cuánto espacio podías ocupar?

Hay décadas de investigaciones observando patios escolares en países como España, Dinamarca, Reino Unido, Estados Unidos e Indonesia.

Y aunque cambian las culturas y las escuelas, aparece un patrón recurrente y es que los niños suelen ocupar los espacios centrales mientras niñas se desplazan hacia los márgenes.

Y no porque exista una regla.

Simplemente ocurre.

En muchos casos, un partido de futbol termina apropiándose del centro del patio. Todo lo demás se acomoda alrededor y parece un detalle sin importancia.

Hasta que recuerdas que pasamos años aprendiendo el mundo precisamente ahí.

Y es que el espacio también educa.

El patio no habla únicamente de niñas y niños.

Habla de cómo el poder ocupa espacio físico.

Si desde los seis años aprendes que el centro pertenece a otros y que tú debes buscar un rincón donde no estorbes, esa lección no desaparece cuando cumples 30 o 40 o 50…

Solo cambia de escenario.

Porque sí, el patio no determina el futuro de nadie, pero sí es uno de los primeros lugares donde aprendemos qué conductas parecen normales y cuáles parecen fuera de lugar.

En las juntas hablan más los hombres y está bien. En la política ocupan más candidaturas competitivas y está bien.

Interrumpen más y está bien. Se sientan con las piernas abiertas y está bien, porque desde siemmpre nos dejaron claro que ellos merecen ocupar mas espacio.

Y para que ni empiecen, el problema no es que los niños jueguen futbol.

El problema es cuando el diseño del patio hace que un solo juego expulse a todas las demás personas.

De hecho, investigaciones recientes también muestran que cuando los patios se rediseñan con distintas zonas de juego, vegetación y actividades diversas el uso del espacio se vuelve mucho más equilibrado entre niñas y niños.

Así que el primer “techo de cristal” no está en una oficina, está pintado en el patio de una primaria.


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