Recientemente, un video de la Casa Blanca deja ver como se usa el cine como propaganda bélica y "shitpost" político, películas con las que se ha vendido una imagen al mundo
Resumen y análisis automáticos realizados con Inteligencia Artificial
Tiempo de lectura:
—
¿Fue útil este resumen?
Este resumen y su análisis fueron generados con apoyo de Inteligencia
Artificial.
Aunque buscamos ofrecer claridad y precisión, pueden existir errores, omisiones
o
interpretaciones inexactas. Úsalo como guía rápida y consulta
la
nota completa para obtener el contexto completo.
Desarrollado por SACS
IA
La cuenta de la Casa Blanca compartió este video, que mezcla imágenes de varias películas con ataques militares clasificados bajo el título: “Justicia al estilo americano”. Un shitpost que, bajo la administración de Trump, parece más bien el reflejo de la incoherencia y el absurdo que atraviesan muchas de las decisiones de ese gobierno.
En muchos sentidos, la actual administración de Trump funciona como un enorme shitpost dentro de la política internacional. Trump se comporta como un troll político que opera desde la provocación permanente. Pero más allá del gesto provocador, el video revela algo más interesante: el poder del cine en la construcción de deseos y discursos políticos.
El cine estadounidense ha sido parte fundamental de la identidad y de ese nacionalismo gringo exacerbado.
A través de esas películas, Estados Unidos ha construido una imagen fantasiosa con la que se vende al mundo y también a sí mismo. Su identidad no está construida principalmente a partir de hechos, sino desde esas historias que son contadas en la pantalla.
El cine no solo produce deseos, también funciona como vehículo ideológico que puede reforzar proyectos nacionalistas y coloniales. Que ese post mezcle escenas de la cultura popular con ataques reales clasificados de Estados Unidos no debería sorprendernos.
Siempre se ha sabido que su cine bélico, más que un tributo a las personas caídas en sus misiones, es uno que, desde la figura del héroe, busca reclutar a más personas jóvenes para que se alisten.
Esas imágenes reales de guerra son, en cierto sentido, el resultado de su propia ciencia ficción. La maquinaria queda al descubierto. Hace tiempo que este mundo dejó de ser el de los justos, si es que alguna vez lo fue. Y ese post no hace más que recordarnos que vivimos en tiempos profundamente absurdos.