Durante el fin de semana más de 25 mil carros cruzaron de Estados Unidos a México por puentes internacionales de Nuevo Laredo
El arribo masivo de paisanos colapsó puentes, carreteras y módulos vehiculares en el fin de semana más intenso.

El fin de semana, Nuevo Laredo vivió uno de los mayores flujos vehiculares de la temporada, con la llegada masiva de paisanos procedentes de Estados Unidos. Los cruces internacionales registraron largas filas y tiempos de espera prolongados.
La saturación no se limitó a los puentes; también alcanzó la carretera nacional Nuevo Laredo–Monterrey y las instalaciones del Centro de Importación Temporal de Vehículos, generando retrasos y molestias para miles de conductores.
De acuerdo con estimaciones preliminares, hasta ayer habían cruzado por el puerto fronterizo de Nuevo Laredo más de 25 mil vehículos provenientes de Estados Unidos.
Esta cifra convirtió al fin de semana en el más intenso de la temporada, superando registros recientes y evidenciando la presión que enfrenta la infraestructura fronteriza en periodos de alta afluencia.
En el Puente Internacional II, la plataforma y los carriles de norte a sur permanecieron saturados durante gran parte del día. La congestión se extendió hacia la Interestatal 35 del lado estadounidense, donde se formaron filas que avanzaban lentamente.
Autoridades y usuarios coincidieron en que los tiempos de espera se incrementaron de manera considerable, especialmente en horas pico.
¿Por qué se intensificó el cruce en este fin de semana?
El aumento del flujo se atribuye al arribo de paisanos que regresan a México para pasar días de descanso o visitar a sus familias. La coincidencia de horarios, la concentración en determinados puentes y la necesidad de realizar trámites vehiculares contribuyeron a que el movimiento se volviera más lento de lo habitual.
La situación también impactó a residentes locales que intentaban cruzar hacia Laredo, Texas. Aunque el cruce hacia Estados Unidos resultó relativamente ágil, el retorno se transformó en un verdadero caos.
Algunos automovilistas optaron por desistir al anticipar largas horas de espera; otros quedaron varados hasta que el flujo comenzó a liberarse cerca de las 4:00 de la tarde.
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¿Cómo afectó la congestión a los residentes locales?
En la carretera Nuevo Laredo–Monterrey se reportó tránsito lento, principalmente en la autopista, a la altura de las casetas de cobro de Sabinas. Lo que para muchos parecía un trayecto tranquilo se volvió desesperante.
Un recorrido que normalmente toma alrededor de tres horas se extendió a cuatro o más, generando cansancio e inconformidad entre los viajeros.
Las redes sociales se convirtieron en un canal de información y desahogo. A través de diversas páginas, usuarios compartieron reportes en tiempo real y exhortaron a los conductores a tomar la vía libre como alternativa para evitar el tráfico acumulado en la autopista.
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¿Qué medidas podrían aliviar futuros congestionamientos?
Especialistas y usuarios coinciden en la necesidad de fortalecer la coordinación entre autoridades, ampliar horarios de atención en módulos vehiculares y mejorar la comunicación preventiva.
Mientras tanto, el intenso arribo de paisanos como la caravana queretana, confirma la importancia estratégica de Nuevo Laredo como principal puerta terrestre entre México y Estados Unidos, así como los retos que enfrenta para atender picos de demanda cada temporada.
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