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Color, historia y mucha alma, así podrían describirse los pisos de pasta, esos mosaicos artesanales que desde el siglo XIX forman parte del paisaje yucateco.
Nacidos de la mezcla entre el arte europeo y el ingenio local, se convirtieron en un símbolo de elegancia en casas coloniales, haciendas, hoteles y museos de todo Yucatán. Hoy, su encanto artesanal trasciende fronteras y conquista espacios internacionales donde el diseño cuenta historias.
¿Cómo se elaboran estas piezas llenas de tradición?
Cada mosaico de pasta es una obra de artehecha a mano. El proceso comienza cuando el artesano elige los colores y prepara la mezcla:
Cemento blanco.
Polvo de mármol.
Arena fina.
Agua.
Pigmentos naturales.
Después, con moldes metálicos que definen las figuras florales, geométricas o personalizadas, la pasta se vierte y se prensa hidráulicamente, creando una baldosa única.
Nada es automático; cada pieza mide 20 x 20 centímetros y requiere precisión, paciencia y una buena dosis de amor por el oficio.
¿Dónde se sigue fabricando este arte en Mérida?
En el corazón de Mérida existe un rincón donde la tradición sigue viva: La Peninsular, una tienda y fábrica que produce mosaicos de pasta todos los días, conservando las técnicas originales.
Ahí, entre moldes y pigmentos, el sonido de la prensa hidráulica es parte del día a día, y los colores se mezclan como si cada piso fuera una pintura.
Desde sus talleres han salido piezas rumbo a:
Nueva York
Belice
Jamaica
República Dominicana
Panamá
Alemania
Francia
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Llevando el nombre de Yucatán hasta los suelos más elegantes del mundo.
¿Qué pasó con las fábricas tradicionales de mosaicos en Yucatán?
Hace unas décadas, Mérida llegó a tener más de 60 fábricas de mosaicos de pasta. Pero con la llegada de los pisos cerámicos y las nuevas tendencias arquitectónicas, muchas cerraron sus puertas.
Fue don Ignacio, quien al ver en La Peninsular una oportunidad y un legado por proteger, decidió mantener viva la fabricación artesanal. Gracias a su visión y al regreso de la arquitectura tradicional, los mosaicos volvieron a brillar.
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¿Por qué han vuelto a ser tendencia los tradicionales mosaicos?
El resurgimiento de los
pisos de pasta
se debe al boom de las remodelaciones en el
Centro Histórico
de
Mérida
, donde cada vez más personas buscan rescatar la esencia original de las casonas coloniales.
Su durabilidad, los colores vibrantes y la posibilidad de crear patrones únicos han hecho que arquitectos y diseñadores los prefieran frente a los materiales industriales.
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Cada baldosa cuenta una historia: la del artesano que la moldeó, la del diseño que atraviesa generaciones y la de Mérida, una ciudad donde el pasado sigue inspirando el presente.
Y aunque hoy decoren restaurantes en Nueva York o hoteles en el Caribe, su alma sigue teniendo el mismo origen: el suelo yucateco.